Ilegalidad Comercial en Tucumán

Por Juan Carlos Medina

Mientras el SENASA presiona al mercado frutihortícola tucumano (Mercofrut) con una interminable listas de requisitos con respecto al citrus tucumano o secuestra dentro del mercado productos por faltarle un papel, o un trámite, o un algo (siempre le falta algo a los productores o puesteros tucumanos), en la entrada del mercado se comercializan estos mismos productos sin control alguno.

Somos conscientes  de la importancia de  prevenir el HLB en nuestra provincia, pero genera malestar ingresar todos los días al mercado y contabilizar más de 30 carros tracción a sangre comercializando citrus, sin DTV, sin Renspa, en bolsas usadas de papas, tiradas en el suelo a la orilla de la ruta y obvio a la intemperie.

Pero más malestar nos causa a los puesteros y productores cuando recorremos la ciudad y observamos que este citrus -que todos los tucumanos sabemos que son robados de las fincas tucumana- se vende por toda la zona céntrica y sus alrededores ante la vista de todos, y por supuesto,  el ciudadano lo compra ya que cuesta un 50 % menos que en Mercofrut y en las verdulerías.

A esto le sumamos que retornaron las famosas “paradas” que venden choclos y zapallos en cada esquina o en los semáforos. Está claro la problemática socio-económica que vive la provincia y el país, pero unos cuantos perjudican a todos. Mientras tanto, los productores abandonan sus fincas ante la presión del SENASA y los constantes robos que sufren. ¿Dónde está la ordenanza municipal  que prohíbe la venta ambulante? Como decimos  en la jerga de los mercados “Es más fácil venir a cazar el león al zoológico que…”.

Tucumán está  descontrolada y las autoridades en general no hacen nada, pero la ilegalidad y la presión fiscal la sufren los operadores del mercado y los productores tucumanos.