La Corte Suprema de Justicia confirmó la sentencia por fumigaciones en Córdoba

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La Corte Suprema de Justicia (CJS) decidió rechazar el reclamo presentado por Francisco Parra y Edgardo Pancello, condenados en el año 2012 por fumigaciones realizadas en barrio Ituzaingó Anexo, Córdoba.

La defensa adujo ante el máximo Tribunal que “los agroquímicos no eran residuos peligrosos” pero finalmente el pedido fue desestimado ya que no es considerado “agravio federal”.

En el año 2012, Francisco Parra, productor agropecuario, fue condenado como autor responsable del delito de contaminación continuada y Edgardo Pancello, aviador aplicador de agroquímicos, coautor responsable del delito de contaminación. Para Parra, la Cámara 1ª de Tribunales II de la Justicia cordobesa estableció la pena de cuatro años de prisión no efectiva, mientras que para Pancello la pena fue de tres años, con características similares.

Según indica el diario La Voz del Interior, el abogado de Francisco Parra, Juan Manuel Aráoz, se mostró disconforme con lo resuelto por la Corte y aseguró que se encuentran evaluando la posibilidad de acceder a tribunales internacionales. De esta manera, el principal organismo judicial del país rechazó lo planteado por la defensa de los condenados y dejó firme la sentencia realizada por la justicia de Córdoba ante la violación de la Ley de Residuos peligrosos Nº 24.051.

Parra y Pancello no tienen que cumplir su condena en un establecimiento penitenciario. La justicia determinó que ambos deben realizar trabajos comunitarios en dependencias del Estado u organizaciones ambientales por 10 horas semanales, durante cuatro años.

El juicio constituye un precedente significativo para las Buenas Prácticas Agrícolas y salud ambiental, ya que representa la visualización y concientización sobre la problemática del uso indebido de agroquímicos y los considera residuos peligrosos. Por primera vez se considera delito la aplicación de agroquímicos que no respete las normas mínimas de seguridad y ponga en peligro el ambiente, los suelos y la salud de los habitantes.

Fuentes:

  • La Voz del Interior
  • Cba24n