Seguí nuestras redes

Política Sectorial

Aplicación de agroquímicos: un conflicto nacional, ahora con sede en Mar del Plata

|Mar del Plata|

El pasado jueves 7 de junio, vecinos de barrios fumigados se manifestaron frente a la Municipalidad de General Pueyrredón para exigir a las autoridades locales que se respete la ordenanza 21.296, que obliga a los productores del cordón frutihortícola a fumigar a no menos de 1000 metros de distancia de los espacios urbanos.

‘Barrios fumigados decimos basta’ fue la consigna con la que los manifestantes denunciaron irregularidades en la aplicación de agroquímicos en producciones periurbanas. Señalan que no se respetan las distancias de aplicación y que, en muchas oportunidades, se utilizan productos que no están habilitados.

Para denunciar este tipo de casos, los vecinos de Mar del Plata tienen a disposición a la Policía Ambiental, que se encarga de mediar y supervisar la forma en que se aplican los agroquímicos en las zonas periurbanas de la ciudad. Sin embargo, afirman que es una fuerza inexistente o con poca capacidad de acción, que cuando es solicitada demora mucho su llegada y es poco efectiva en su tarea porque alega no pertenecer a la jurisdicción de la zona. Por este motivo los vecinos se acercaron a la Municipalidad para dirigir el reclamo a Carlos Arroyo, intendente de la ciudad, exigiéndole voluntad política para hacer cumplir la Ordenanza sancionada en 2013,  que obliga a los productores a fumigar a no menos de 1000 metros de distancia.

 

 

La otra voz de este debate es la de los productores del Cinturón Hortícola de la ciudad. Ricardo Velimerovich, presidente de la Asociación Frutihortícola de Productores y Afines de General Pueyrredón explica que luego de una audiencia pública se habían determinado cambios en la Ordenanza, estableciendo así una distancia mínima de 100 metros para las aplicaciones. Estos cambios no prosperaron. En 2014, la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires ratificó la prohibición de la fumigaciones a menos de 1000 metros de las “plantas urbanas” en todo el Partido de General Pueryrredon por una medida cautelar solicitada por las organizaciones manifestantes.

“La ordenanza 21.296 pasó por audiencia pública, donde estuvieron presentes ambientalistas, productores, técnicos y profesionales; hoy está anulada por la cautelar que ellos mismos solicitaron. Se opusieron a las modificaciones porque la misma permitía la aplicación hasta 100 metros de distancia bajo un régimen de control. Lo que quieren es prohibir todo. La realidad es que sin usar productos de ningún tipo sería imposible producir”, declaró.

Una cuestión de salud

Los testimonios se cruzan y se contradicen. Según indica el diario 0023, la Cátedra abierta de solidaridad alimentaria de la Universidad Nacional de Mar del Plata realizó un relevamiento de salud en el barrio Hipódromo y encontró problemas tales como abortos espontáneos, problemas de respiración y de piel: todas problemáticas vinculadas con las fumigaciones según médicos que no pueden dejar un comprobante “porque son perseguidos por la propia secretaría de Salud”.

Por su parte, Ricardo Velimerovich afirma que los reclamos no fundamentan su existencia en ningún tipo de documentación que dé cuenta del daño concreto que las fumigaciones causan en la población la zona. “No han demostrado que hayan afectado a la salud de alguna persona. No hay documentados de ningún efecto de aplicación. Hablamos con el Secretario de Salud Municipal y no existen notificaciones de afectados por agroquímicos”.

El dirigente explica también que muchos de los barrios que han presentado denuncias por contaminación “no tienen producciones frutihortícolas alrededor de su zona” sino que están rodeadas de producciones extensivas.

Para Velimerovich la discusión no debe estar centrada en las distancias de aplicación, sino en la manera que las mismas se realizan. “En el mundo, en general, las distancias de aplicación no superan el ancho de una calle. El problema no es el producto ni la distancia, es cómo se hace la aplicación. En la mayoría de las quintas frutihortícolas se utiliza mochila de mano. Hay estudios técnicos que explican que ese sistema no tiene deriva, porque se coloca directamente en el surco”.

Caída en las ventas

Los productores consideran que este tipo de manifestaciones repercute directamente en el estado de venta de las frutas y las verduras. “Es automático. Aparecen las manifestaciones y las ventas disminuyen. Los mercados concentradores te lo pueden decir. Hoy se están vendiendo más productos fuera de la ciudad, que conocen realmente la calidad de nuestras producciones, que en nuestra propia ciudad. Tenemos uno de los mejores productos del país y no los podemos comercializar”, dice el dirigente de lo que considera una injusta mala prensa para el sector. Aseguran que no descartan iniciar demandas legales respecto a los denunciantes.

Además, la Asociación afirma que el Municipio de General Pueyrredón realiza controles especiales junto con bromatología, a través del monitoreo de agroquímicos en frutas y verduras, por lo que pueden “acreditar que no hay contaminación en los productos”.

Así y todo, parece que el conflicto seguirá entre la partes, al menos por ahora. Resta saber qué sucederá con la reglamentación que determina qué, cómo y a cuánta distancia los productores que residen en zonas periurbanas deben aplicar agroquímicos para no perjudicar la salud de las comunidades lindantes, cuidando además su capacidad productiva, fuente fundamental de trabajo para la subsistencia del sector hortícola.

Política Sectorial

Se modificó la Ley Donal para combatir el desperdicio de alimentos

|Argentina|

La Cámara de Diputados de la Nación restituyó el artículo n° 9 de la Ley 25.989, más conocida como Ley Donal, por el cual se otorgará un “resguardo” a las empresas que donen alimentos con el objetivo de reducir desperdicios. Cabe destacar que en 2004 (año de su sanción) este artículo fue vetado e impidió la plena aplicación de la ley.

A partir de esta modificación, las empresas se deslindan de responsabilidades en caso de causar daños y perjuicios con los alimentos donados, siempre y cuando los mismos hayan pasado por los controles bromatológicos exigidos por el Código Alimentario Argentino (CAA) y no exista voluntad de ocultamiento sobre las condiciones del producto.

Natascha Hinsch, directora de la Red de Bancos de Alimentos (REDBdA), expresó que “la reincorporación de este artículo es fundamental para que más empresas se animen a donar, ya que además prevé incentivos fiscales para quienes lo hagan”.

Por supuesto que esta renovada Ley Donal es una gran noticia para los Bancos de Alimentos. Según estiman la FAO y la Secretaría de Agroindustria, actualmente Argentina tira a la basura 16 millones de toneladas de comida al año. Un kilo de comida por persona, cada día. Y de ese total, el mayor porcentaje está conformado por frutas y hortalizas.

Según Agroindustria, el 13% de los alimentos se desperdician sin llegar a ser comercializados, en muchas oportunidades directamente en zonas de producción. Las pérdidas continúan a lo largo de la cadena, tanto en transporte, almacenamiento y venta.

Actualmente los Bancos de Alimentos trabajan intensamente en algunos Mercados de Abasto del país, como el Mercofrut en Tucumán, el Mercado de Abasto de Córdoba, el Mercado de Productores y Abastecedores de Santa Fe y el COMECO, en Santiago del Estero. Semana a semana, estos Mercados reciben a voluntarios que recorren las naves buscando mercadería que, por problemas de packaging, etiquetado, estacionalidad o poca demanda, no fue vendida. Posteriormente se traslada lo recolectado para seleccionar lo que está apto y repartirlo donde más se necesite.

Entre las nuevas modificaciones que sufrió la ley se destaca la creación de un “Registro de Instituciones de Bien Público Receptores de Alimentos” en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Social. Para participar en el mismo deberán inscribirse instituciones públicas o privadas que realicen los controles exigidos por el CAA y además puedan procesar la mercadería.

Fuente: El Cronista

Continuar Leyendo

Política Sectorial

Mar del Plata: Por reclamo de los productores la Municipalidad avanza en los caminos rurales

Foto: El marplatense

|Mar del Plata|

El cinturón verde de General Pueyrredón sufre desde hace dos años el mal estado de sus caminos rurales. El día lunes 8 de octubre la Asociación Frutihortícola de Productores y Afines presentó una nota al Concejo Deliberante para solicitar la creación de una comisión que investigue “a dónde va a parar el dinero de las tasas” destinadas al sostenimiento de los mismos.

Ricardo Velimerovich, titular de la Asociación, declaró que la medida fue tomada por la falta de respuestas de las entidades municipales. Durante el último año el impuesto al sector frutihortícola aumentó un 500%, pero sin embargo “los caminos rurales están iguales desde hace mucho tiempo”.

Luego de que esta situación tomara estado público, el día martes 9 el Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (Emvial) retomó las obras “como hace años no lo hacían”, según declaró Velimerovich al medio 0223.

Pablo Simoni, consultado por la prensa local

Ante las acusaciones del sector frutihortícola, Pablo Simoni, titular del Emvial, se defendió y aseguró que “el trabajo en los caminos rurales no se ha detenido nunca”. Y justificó sus palabras explicando que “son 450 kilómetros los que corresponden al control municipal y es dificultoso atenderlos a todos a la vez”.

Ante la inesperada aparición de los equipos de trabajo, Velimirovich “chicaneó” a los funcionarios con un dejo de ironía: “Si es que las maquinas las tenían, entonces ¿cuál era el problema, una orden o falta de voluntad, por qué no lo hacían antes?”.

Lo cierto es que desde hace una semana los entes encargados de mantener en buen estado los caminos rurales están trabajando intensamente para esta tarea. Más allá de los testimonios cruzados, no es menos cierto que los reclamos de parte del sector productivo llevan algunos meses y han encontrado en sus últimas acciones una respuesta eficaz por parte de la Municipalidad. “Estamos trabajando en la compra de más maquinaria, buscando una solución a corto plazo”, declaró al respecto Pablo Simoni.

Buenas noticias después de la tormenta

Luego de las importantes pérdidas ocurridas en las últimas semanas en el cinturón frutihortícola de la ciudad, una empresa privada del norte del país decidió donar plantines de tomate a los productores afectados para que recuperen sus volúmenes de mercadería de cara a la temporada estival.

Productores reunidas luego de recibir los plantines

Este “novedoso injerto” fue entregado a los productores en el marco de un trabajo de investigación que la empresa lleva adelante en la región. Buscan elaborar un informe sobre la respuesta de este tipo de plantines en Mar del Plata, los cuales se estima que son más resistentes a enfermedades (y que por lo tanto requieren un menor uso de agroquímicos). La donación alcanza un valor de 500 mil pesos en material vegetal (a un valor de 1,10 pesos de dólar por plantín).

Cabe mencionar que luego de las últimas inclemencias climáticas sufridas el día 26 de septiembre, los campos de los campos de tomate y la lechuga fueron los más afectados.

Continuar Leyendo

Política Sectorial

Paraguay bloqueó el ingreso de tomate argentino y generó pérdidas en productores formoseños

|Formosa|

Productores tomateros de Formosa alertaron sobre la crítica situación que atraviesan a partir de las trabas que Paraguay impuso a la importación de tomate argentino. La Federación Agraria Argentina (FAA) solicitó este fin de semana la intervención del Estado nacional en el conflicto.

La imposibilidad de enviar mercadería se debe a la falta de “autorizaciones fitosanitarias” por parte de Paraguay, motivo por el cual se perdieron hasta la fecha unas 5.000 toneladas de tomate en la región. Pánfilo Ayala, dirigente de la FAA, confirmó a Télam que “un 80% de la producción de tomate se perdió por el bloqueo”.

Los productores de tomate aseguran que Paraguay no está entregando estos permisos desde el mes de abril. Por eso, ante las presiones del sector productivo, la Cancillería argentina elevó un reclamo a sus pares paraguayos y al Ministerio de Agricultura y Ganadería de ese país.

La actividad tomatera formoseña ocupa actualmente a unos 240 pequeños productores que producen alrededor de 120 hectáreas. La situación es desesperante, según denuncia Ayala: “Llevamos perdidos más de 3.5 millones de kilos de producto en las chacras hasta la fecha”. Y agregó: “No descartamos avanzar en otras medidas para defender nuestra producción”.

La decisión detrás de este “bloqueo” podría deberse a una actitud proteccionista que viola los acuerdos de libre comercio entre las naciones que integran el Mercosur. Temen que las medidas se extiendan a otros productos como papa y cebolla.

Productores regalan mercadería en Clorinda

Con el objetivo de paliar la crisis de los pequeños productores, el gobierno provincial anunció la compra de 4.5 toneladas de tomate a productores que tenían mercadería todavía en buen estado. La misma será destinada a la elaboración de puré de tomates para comedores escolares. Para Ayala, este paliativo es “ínfimo” ya que representa “menos del 1% del total que se preveía cosechar este año”, enfatizó.

Para visibilizar la situación, la semana pasada productores de Laguna Naineck regalaron en la localidad de Clorinda más de 10.000 kilos de tomates. “Necesitamos que se generen instancias de diálogo para destrabar este conflicto que genera mucha preocupación y malestar en los productores”, concluyó Ayala.

Continuar Leyendo

Lo más leído