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Producción

Fuerte temporal daña los cinturones hortícolas de La Plata, Paraná y Mar del Plata

|Buenos Aires|

Durante los últimos días fuertes tormentas azotaron distintas zonas de producción del país, dejando graves daños en los cultivos hortícolas. Los cinturones verdes de Mar del Plata y La Plata sufrieron importantes pérdidas.

El día 22 de septiembre una cortina de granizo cayó en la zona oeste del partido de General Pueyrredón (donde se concentra la mayor cantidad de productores marplatenses) afectando a los cultivos más crecidos. También una considerable cantidad de agua “aplastó” la producción: entre 60 y 70 milímetros de lluvia cayeron en sólo una hora.

El temporal afectó además las estructuras de los invernáculos que habían sido sembrados durante las últimas semanas. “Si no se repone el nylon roto en los próximos 20 o 30 días se pierde la producción. Estamos recorriendo la zona para ver qué mercadería se salva”, dijo a Revista InterNos el presidente de la Asociación Frutihortícola de Productores y Afines de General Pueyrredón, Ricardo Velimerovich. En algunas producciones a campo abierto se perdió la cosecha de fin del invierno y el sembradío para el próximo verano.

Meses atrás el cinturón verde marplatense sufrió el impacto de un granizo similar que obligó a muchos horticultores a endeudarse para seguir produciendo.  Según Velimerovich, con aquellas deudas todavía pendientes este nuevo temporal vuelve a la situación altamente crítica ya que “no habrá producción para pagar los créditos que ya se sacaron” ni tampoco nuevas líneas para recomponerse de este incierto panorama.

“Estamos recomendando a los productores seguir trabajando pero achicándose lo más posible para sostenerse y no endeudarse más”, dijo Velimerovich. El dirigente asegura que, incluso pudiendo acceder a líneas de créditos para retomar la actividad, los altos intereses y las deudas previas pondrían en jaque la economía de los productores.

Leonardo Sarquís, ministro de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires, recorrió algunas quintas marplatenses afectadas por el temporal. Allí pudo observar no sólo las pérdidas más recientes sino también la necesidad de obras hidráulicas y caminos rurales. El ministro solicito a la Asociación de Velimerovich un informe sobre las reformas necesarias para minimizar daños productivos.

Una situación similar atravesaron los cinturones frutihortícolas de La Plata, Florencia Varela y Berazategui,  duramente perjudicados por la tormenta. “Ha hecho desastres con los invernaderos, hay compañeros que vuelven a quedar sin nada, al borde del abandono de las quintas porque realmente te agarra un desánimo total al ver tu invernáculo todo tirado, tu planta toda rota”, dijo Néstor Villacorta, referente del Frente Agropecuario Regional Campesino (FARC) al diario Contexto.

Desde la organización campesina solicitan la inmediata declaración de emergencia para la actividad. “En relación a la producción es mucha la perdida, se han perdido invernáculos completos o en otros casos la mitad, pero ya si se rompió un nylon hay que cambiarlo integro prácticamente, lo que es muy costoso”, dijo Villacorta en sintonía con su par marplatense.

Paraná, también con pérdidas

El cinturón hortícola de la ciudad de Paraná también se vio afectado por un fuerte temporal que deterioró cultivos a punto de ser cosechados. La tormenta golpeó en la madrugada del miércoles 18, por lo que muchos productores se vieron imposibilitados de vender en el mercado durante la semana por falta de mercadería. Las imágenes dan cuenta del estado de situación:

Producción

Cebolla nacional: mejores perspectivas de exportación pero menor superficie cultivada

|Buenos Aires|

El INTA Hilario Ascasubi publicó un detallado informe sobre la campaña 2018/2019 de cebolla en Argentina. Entre las principales conclusiones se afirma que habrá una disminución de las regiones cultivadas, pero se aseguran mejores perspectivas para la exportación por el comportamiento de los mercados.

El informe señala que, según una encuesta anual que se realiza en la zona del valle bonaerense del Río Colorado (principal zona productora), la superficie implantada en el sur de Buenos Aires arroja una intención de siembra de 8.692 ha, casi un 10% menos que el año anterior.

La caída en términos productivos se da por los altos precios en los insumos, cotizados en dólares, lo que impide expresar el potencial de los diferentes cultivares. A su vez, una menor cantidad de nevadas en la cordillera produjo una restricción hídrica, lo que reduce la superficie implantada.

Por eso la cosecha de este año tendrá una oferta relativamente acotada, producto de la escasez de agua de riego y los insuficientes recursos económicos de muchos productores. Desde INTA aseguran que  el comportamiento climático será fundamental para obtener una cebolla sana y de calidad exportable.

A pesar del panorama que presenta la producción local, el contexto externo ofrece mejores perspectivas para el año 2019 por dos motivos. El primero es el aumento del precio de la cebolla en Brasil a causa de algunos problemas de mildiu (enfermedad que ataca al tallo y las hojas de la planta) en los cultivos del sur. El déficit de oferta calculado para los meses de abril y mayo es de más de 100 mil toneladas, momento en que la producción argentina puede obtener buenos precios por sus productos.

El otro motivo es la disminución de la oferta en Europa (presenta la cosecha de cebolla más baja desde 2006), principalmente en Holanda, gran abastecedor del mercado brasilero. Falta de precipitaciones primero y luego temperaturas por encima de lo normal afectaron considerablemente distintas zonas productivas del continente: se estima una disminución del orden del 15% (a excepción de España, que sí tuvo buena productividad y calidad). El golpe más importante lo recibió Holanda, donde sólo se cosecharon 850.000 toneladas de cebolla, lo que representa un 35% menos que el año anterior.

Debido a esta reducción de la oferta, los precios se encuentran en valores entre los 0,30 y 0,40 euros por kilo, que es un 50% más caro que el año anterior. Aparecen entonces otras alternativas para suplir la falta de mercadería y se aceleran los contactos comerciales con operadores del hemisferio sur en Argentina, Nueva Zelanda y Australia.

Respecto a la exportación de la campaña actual, datos de Senasa informan que en 2018 se exportaron 87.345 toneladas de cebolla, de las cuales 79.059 fueron a Brasil y 8.194 a Paraguay. De todos modos, este valor fue relativamente bajo comparado con los promedios de años anteriores que fluctuaban alrededor de las 150.000 toneladas.

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Producción

Los trabajadores rurales cobrarán un bono de fin de año de $5000

|Argentina|

La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) anunció el pago de un bono de fin de año no remunerativo que alcanzará los 5000$. El mismo se realizará en dos cuotas: 2500$ en diciembre y 2500$ en febrero de 2019. El gremio anunció que el bono será asignado al “personal permanente continuo de establecimientos agropecuarios y a quienes trabajan en la actividad avícola y porcina”.

Vale recordar que el gobierno nacional publicó el pasado 13 de noviembre el Decreto de Necesidad y Urgencia 1043/2018, donde asignó un bono de fin de año a los empleados del sector privado. Sin embargo, de esta normativa quedaron excluidos los trabajadores del sector público nacional, provincial y municipal; Régimen de Trabajo Agrario y del Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.

Por eso Alberto Barra, secretario de prensa de UATRE, realizó a la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), dependiente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, el pedido formal de un pago único de $6.600. “Pedimos un bono que se pague en un solo pago pero en la negociación se va a establecer la modalidad, no queremos que nos vengan con un bono pagadero en cuotas”, había declarado el dirigente. Finalmente, el bono que se discutió “por fuera” del decreto presidencial fue de 5000$ y se abonará en dos cuotas, según se definió este lunes.

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Producción

Arándanos: El Ministerio de Trabajo eliminó el máximo de cosecha por jornada laboral

|Argentina|

En el día de ayer, la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) dejó sin efecto un artículo de la Resolución 236/2018 que delimitaba el máximo permitido de cosecha para los recolectores de arándanos por jornada laboral.

A partir de un requerimiento la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) dicha norma (emitida en 2016) establecía que durante un jornal de ocho horas un trabajador podía recolectar como máximo 14 bandejas de 1,800 kilogramos cada una (un total 25,2 kg). Dos años después, con el objetivo de “revisar” la medida, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social suspendió sus efectos jurídicos por el plazo de un año, período en el que se realizarán “estudios técnicos” sobre la actividad.

Dichos estudios se realizarán en la región del NOA (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres), en el NEA (INTA Concordia) y en la Provincia de Buenos Aires, en el INTA San Pedro. Tendrán como objetivo definir de una vez por todas una reglamentación que proteja los derechos laborales de los recolectores sin perjudicar a su vez a la actividad arandanera, hoy con perspectiva de crecer en exportaciones. No es menor recordar las idas y vueltas que se vivieron a finales de 2016 y principios de 2017 con las contradictorias resoluciones emitidas por la CNTA y AFIP respecto a este tema.

La presión del sector empresario y productor por volver a dar esta discusión tuvo sus frutos. El texto publicado en el Boletín Oficial afirma que la suspensión de la Resolución fue acordada entre la UATRE en representación del sector trabajador; por Argentinean Blueberry Committee (AGB) por parte del sector empresario y por el ya mencionado ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad, como parte del Estado y mediador en la problemática.

Cabe destacar que el Comité Argentino de Arándanos (ABC) sostuvo este reclamo desde 2016, al considerar que de mantenerse vigente sería “la desaparición de la industria”, según expresó Federico Bayá, presidente de la entidad, quien por entonces entendía que el número máximo por jornal debía extenderse a 40 kilos.

En sintonía se expresaba Omar Chiarello, presidente de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), quien aseguraba que los 25 kilos que había determinado la CNTA “apenas roza la mitad de lo que se cosecha en temporada alta, en los meses de octubre y noviembre”.

También estuvo presente en la conversación el área de Economías Regionales de CAME, la cual afirmó en varias oportunidades que de convalidarse esta modificación de la CNTA se perjudicaría seriamente a zonas del interior del país, quedando fuera de competencia en los mercados internacionales por la suba de los costos de producción. El reclamo había sido acompañado por las diferentes cámaras y asociaciones de productores de arándanos.

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