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Política Sectorial

Fruticultura: una agenda común para superar la crisis

|Argentina|

La fruticultura argentina atraviesa un momento complejo. Ya no son reclamos aislados los que realizan las diferentes Economías Regionales al gobierno nacional. El problema es estructural, señalan los protagonistas. Y denuncian que las desafortunadas medidas macroeconómicas desalentaron la producción y profundizaron los problemas de competitividad en el mercado externo.

El 17 de diciembre de 2018 cuatro de las entidades frutícolas más importantes del país (que constituyen más del 90% de la exportación argentina de frutas frescas) reflejaron en un comunicado la fuerte crisis que el sector viene denunciando durante los últimos meses.

Por aquel entonces, representantes de FEDERCITRUS (cítricos), CAFI (peras y manzanas), ABC (arándanos) y CAPCI (cerezas) exigieron al gobierno nacional que atienda de una vez por todas los reclamos planteados en las diferentes Mesas de Competitividad. “Estamos atravesando una crisis terminal y necesitamos medidas urgentes”, afirmaron.

En concreto, solicitaron al gobierno de Cambiemos que elimine o reduzca los derechos de exportación, los cuales se fijaron en un 12% (o 4 pesos máximos por dólar exportado) a las producciones primarias en septiembre de 2018. El reclamo también exige el incremento de los reintegros a las empresas que realizan actividades exportadoras, entre ellas las frutícolas.

A raíz de este documento, el periodista agropecuario Horacio Esteban entrevistó en su programa Agroindustriales a referentes de distintas entidades frutícolas, a fin de que brindaran un panorama sobre cada actividad.

Agustín Argibay – CAFI

El titular de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) fue uno de los dirigentes que señaló el problema estructural en la producción de peras y manzanas. “La actividad no funciona para nadie. Mientras haya un dólar bajo y costos altos, no funciona para el productor chico ni para el grande. Lo que hay que hacer es modificar la estructura y fundamentalmente los costos que van ligados a la nómina salarial, que son enormes en relación a países competidores”.

A la problemática de los costos, en los últimos años se le sumo el surgimiento de la actividad extractivista de hidrocarburos: al volverse poco rentable, muchos productores prefieren dejar de producir y alquilar sus quintas para la explotación. También el avance urbano sobre tierras productivas es un hecho que preocupa. “Es una realidad a la que es difícil de escapar. El valle se hizo hace 100 años, hoy el petróleo y el gas son dos actividades importantes. Es muy difícil pararlo”, dijo Argibay.

Federico Bayá – ABC

El dirigente del Comité Argentino de Blueberries (ABC) se mostró muy crítico de las medidas que el gobierno de Cambiemos tomó durante el año 2018, a pesar de algunas “buenas noticias” para el sector arandanero, como la apertura del mercado chino.

“Estamos preocupados no sólo por los arándanos, sino por toda la fruticultura argentina. Cada año que pasa hay menos trabajadores que dependen de la fruta. En este contexto no podemos ponerle retenciones a estos productos. Es un sector que puede ocupar 200 o 250 mil personas. La competitividad del productor por la vuelta de las retenciones y la reducción del reintegro se vio afectada. Entendemos el esfuerzo fiscal, pero le pedimos al gobierno un poco de criterio”, declaró.

Otro de los motivos que causan preocupación en el sector arandanero es la fuerte competencia que ha significado el crecimiento de Perú en el mercado. “Se nos metió por la ventana y hoy está exportando 60 mil toneladas, tres veces y media lo que produce Argentina. Eso hace que los precios se depriman, cayeron alrededor de un 20%”, explica Bayá. Este año Argentina exportó 15 mil toneladas de arándanos, un número promedio en el que nuestro país se ha “estancado” durante el último tiempo.

Estudio Malaquita

Actualmente la demanda del arándano en China es altísima, al igual que la posibilidad de crecer en ese mercado. “Si fuéramos competitivos se abriría un panorama que puede dar vuelta el negocio. Hoy Argentina tiene 3.000 hectáreas planteadas, podríamos duplicarlas para satisfacer la demanda que tiene un país como China”.

Sin embargo, ese mercado está siendo conquistado por otros competidores como Perú, que esta temporada colocó más del 10% de su producción en el gigante asiático. “No estamos pudiendo aprovechar la demanda china porque estamos lejos y tenemos problemas varietales que nos obligan a ir por vía aérea, ya que no todas las variedades resisten el tránsito marítimo de 40-45 días”.

Adolfo Storni – Cerezas Argentinas

El panorama de las cerezas es similar al de los arándanos por ser ambos productos que se destinan en su mayor parte a la exportación. Adolfo Storni, presidente de Extraberries y Cerezas Argentinas, afirmó que “la nueva política impositiva del Estado nos afectó bastante con el aumento de las retenciones, la reducción de los reembolsos y la suba de la tasa de interés. Desde el punto de vista de los costos, tuvimos una temporada bastante ajustada”.

Sin embargo, reconoció que la apertura del mercado chino era un gran logro para las cerezas nacionales: “Tendremos que trabajar muchísimo para lograr los estándares de calidad, la fruta de calibre y color como quieren los consumidores chinos. Pero entendemos que Argentina tiene un producto excelente y que dentro de un par de años tiene que ser un jugador más importante”.

No obstante la alegría por el acuerdo logrado, Storni aseguró que la próxima tarea será avanzar hacia acuerdos de libre comercio para aprovechar la demanda internacional y hacer frente a países competidores como Chile, que en lo que va del año lleva exportadas 100.000 toneladas, cuando Argentina no llega a las 3000.

“Hoy estamos pagando aranceles exorbitantes en todos los mercados. En la Unión Europea pagamos 12%, mientras que Chile y Sudáfrica 0%. Cuando vamos a China pagamos 10% de arancel, mientras que Chile paga 0%”.

Por último, Storni se mostró igual de crítico que sus colegas respecto al aumento de las retenciones y la baja de los reembolsos por exportación: “Necesitamos reglas de juego más claras. Nosotros hemos invertido este año y después vienen y te cambian el esquema impositivo. Te meten una retención, te bajan el reembolso y la tasa sube. Lamentablemente es muy difícil operar en estas condiciones”.

Y agregó: “Todo está supeditado a las medidas macroeconómicas, que nos las toma precisamente el Ministerio de Producción. Entendemos las urgencias y las necesidades, pero no podemos ser siempre nosotros quienes ponen el hombro para que esto no se derrumbe”.

José Carbonell – Federcitrus

La citricultura es otra de las actividades que desde hace meses reclama por políticas que  le devuelva la rentabilidad. José Carbonell, presidente de Federcitrus, consideró que las actuales medidas del gobierno “dejan fuera de combate a sectores importantes de la fruticultura argentina y desalienta la inversión, lo que va a impactar en los números de la economía nacional con menos exportaciones, menos divisa y menos actividad económica”.

El daño que sufrió la fruticultura ha impactado en la calidad de la producción, de la fruta, en la capacidad de pre-financiar exportaciones de las empresas. Así lo entiende Carbonell, visiblemente molesto con las retenciones a la exportación primaria.  “A la fruta se la penaliza de su mayor valor agregado, que es la exportación de la fruta en la caja”. Y agrega, inquisitivo: “Se dijo que iban a ser medidas transitorias por ser una situación de emergencia. Bueno, ¿hasta cuándo?”.

Agenda común

Quizás la particularidad de este momento esté marcada por la agenda común de los distintos actores de la fruticultura argentina. Entidades representativas como las mencionadas hasta aquí coinciden en sus principales reclamos y aúnan sus fuerzas para trasladarlos a nivel nacional.

“Es bueno que avancemos hacia planteos comunes, reclamando por una situación que no tiene explicación desde ningún punto de vista”, dice Carbonell al respecto. “Nosotros no podemos esperar otro gobierno, las medidas deben tomarse ahora. La fruticultura no espera”, coincide Storni.

Diálogo, consensos. Esa parece ser la estrategia actual del sector frutícola frente a la “sordera” del gobierno nacional. “Lamentablemente la producción ha sido vista aquí como una fuente de ingresos para financiar al Estado y no como una fuente de desarrollo”, mencionó el presidente de Cerezas Argentinas en entrevista con Horacio Esteban. El tiempo dirá si Cambiemos cumple con su palabra de “retenciones temporales”, si revisa los reintegros por exportación. Lo cierto es que, en un año electoral como el que se aproxima, deberá escuchar con atención las voces de todos los sectores del agro, incluyendo el de la fruticultura, de gran aporte a la economía de nuestro país.

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro

Comercialización

Fallo histórico en el Valle: una empresa fue condenada por liquidar mal la fruta

|Río Negro|

El pasado viernes 6 de septiembre se produjo en Roca un fallo histórico en la cadena frutícola del Valle. La empresa Standard Fruit Argentina S.A fue condenada a pagar 291.049 dólares a una firma productora por haberle liquidado la fruta con valores por debajo a los mínimos impuestos por la Ley Provincial 3993 de Contractualización Frutícola. El fallo, realizado en primera instancia por la jueza civil María del Carmen Villalba, puede ser apelado por la empacadora y comercializadora.

Emeja S.A es la firma que denunció haber recibido durante cuatro cosechas –del año 2009 al 2012- un valor inferior al que le correspondía por la calidad y cantidad de fruta entregada, que alcanzó la suma de 3,5 millones de kilos.

En su demanda, la firma productora señaló que “cumplió con todas las obligaciones a su cargo, pero cuando se efectuaron las liquidaciones advirtió que las sumas arrojaban un valor por kilo sensiblemente inferior al precio mínimo promedio establecido”. Resguardándose en la ley, el productor alegó que el precio fijado por la compradora era «injusto y un abuso de su posición dominante en el mercado”.

En su defensa la Standard Fruit indicó que a la hora de acordar el valor de las frutas ambas partes tomaron un precio referencial; sin embargo, según la jueza dicho precio estaba sujeto a la sola voluntad del comprador, en perjuicio del productor.

Una pericia contable determinó que por los totales de venta de “fruta embalada” y “fruta de descarte” del período 2009 a 2012 (según el precio mínimo establecido cada temporada) a la empresa le faltó abonar un total de U$S 119.238 por la fruta comercializada, mientras que por la fruta de descarte el monto ascendía a U$S 171.811, totalizando U$S 291.049, que es el capital de la condena civil.

La Ley Provincial 3611 (de Transparencia Frutícola) estableció en 2002 un “régimen para la vinculación entre la producción, empaque, industria y comercialización de frutas” con el objetivo de “acompañar la variabilidad del negocio en forma ágil y transparente”.  Por su parte, la Ley 3993 de Contractualización Frutícola creó en 2005 la “Mesa de Contractualización Frutícola”, que define anualmente los costos y precios para la producción, conservación, acondicionamiento e industrialización y fija el precio mínimo de referencia de la fruta.

En su descargo, Standard Fruit S.A alegó la falta de constitucionalidad de las leyes arriba citadas, aunque la jueza civil no dio lugar al argumento de la empresa, que quiso desentenderse de la validez de dichos regímenes para desconocer el reclamo. Por el contrario, Villalba subrayó: “No se advierte la inconstitucionalidad que menciona la demandada, pues bien, como una entidad dedicada a la comercialización y exportación de frutas debe cumplir con las pautas fijadas por el Estado para el control de dicha comercialización”.

Estudio Malaquita

Leyes como éstas buscan igualar las condiciones de negociación entre los productores y las empresas comercializadoras, donde los productores en muchas oportunidades deben ceder ante la falta de estructura para retener la fruta y negociarla en mejores condiciones en otra instancia. También la necesidad imperiosa de obtener ingresos para continuar con las tareas a campo y permanecer en la actividad colocan al chacarero en un lugar complejo.

En tensión permanente

La liquidación de la fruta es una problemática histórica para los productores de peras y manzanas. En nuestra reciente visita por el Valle conversamos con Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, quien afirmaba que la falta de transparencia es una práctica habitual en este tipo de transacciones, lo que conlleva a tensiones permanentes. “Tenemos un costo interno muy alto pero no quieren hablar del precio de la fruta. Te dicen: ‘no, eso es libre mercado’. Se abusan totalmente del sistema comercial”, explicó.

Sebastián Hernández conversó con InterNos en su chacra de Allen

Para Hernández existe un “abuso comercial” tanto en los valores que las empresas pagan por la fruta como también en los plazos en que ésta se liquida. “Cosechamos, se llevan la fruta y la liquidación viene en diciembre. Recién en ese momento sabemos cuánto vamos a cobrar. Pero desde mayo tenemos que realizar la inversión para tener una producción de calidad y esa plata no está”, describía el dirigente a InterNos. Demás está decir que en un contexto inflacionario como el argentino, los productores reciben ese dinero porcentualmente devaluado.

También aseguró que las empresas imponen sus condiciones de negociación frente a la dependencia de los productores; muchos no se animan  a exigir mejores condiciones por temor a romper la relación comercial e incluso a ser señalados como “problemáticos”.

En aquel viaje también conversamos con Héctor Basualdo, presidente de la Cámara de Productores Agremiados de Centenario y Vista Alegre (PACVA), quien señalaba que uno de los grandes inconvenientes en este vínculo es la imposibilidad de conocer a ciencia cierta cuánta de la fruta entregada fue comercializada y cuánta se descartó. “Hoy algunos productores entregan la fruta a los galpones de empresas y no tienen contratos, no saben qué es lo que le van a pagar. No es lo mismo que tengas realmente un 10% de descarte en el galpón a que te paguen el costo de producción pero con un 30% de descarte”, comentaba Basualdo, quien además desde hace algunos años integra la Cooperativa La Flor, donde el trabajo de la fruta es, según sus palabras, “más transparente”.

Héctor Basualdo destaca el trabajo de las cooperativas: «El trabajo de la fruta es más transparente»

“En las cooperativas el día que están trabajando mi fruta puedo ir a ver qué se embaló y qué se descartó. Eso en las empresas no pasa, un productor independiente no tiene acceso a esa información”, explicó a nuestro medio.

Además, para Basualdo los plazos de liquidación en las cooperativas es otro de los aspectos a destacar de este sistema organizativo. “Mientras que las empresas realizan la liquidación entre dos y tres meses después de entregada la cosecha, en las cooperativas el pago se efectúa una vez vendida la fruta. Esto permite que los productores tengan un flujo de dinero durante los meses que se realizan las tareas de poda, fertilización y raleo de las plantas”, comentó.

Con información de: Diario Río Negro

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro
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Política Sectorial

Argentina podrá enviar cerezas y uvas a Tailandia, pero con un arancel muy alto

|Argentina|

Luego de dos años de negociaciones Argentina podrá enviar uvas y cerezas a Tailandia, según informó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El departamento de Agricultura de Tailandia (DOA) publicó en el Boletín Oficial de su país que están dadas las condiciones fitosanitarias para la importación de estas frutas.

Estudio Malaquita

En 2017 funcionarios tailandeses visitaron nuestro país para auditar el sistema de control de exportación junto a Senasa. La delegación recorrió zonas de producción para verificar la implementación del Programa de Erradicación y Control de la Mosca de los Frutos (Procem) y los procedimientos de certificación de ambas producciones. También visitaron establecimientos productivos, barreras sanitarias, plantas de empaque y frigoríficos en Río Negro, Mendoza y San Juan.

Si bien la apertura de nuevos mercados siempre es celebrada por los exportadores, lo cierto es que enviar mercadería a Tailandia seguirá siendo por el momento una actividad virtualmente imposible. O por lo menos muy dificultosa. Es que a pesar de estar dadas las condiciones fitosanitarias, los aranceles actuales están en un 40%, según explicó a InterNos el titular de la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), Aníbal Caminiti.

Lee también: Frutas de Argentina: aumentar la rentabilidad exportadora

Este impuesto no sólo coloca en desventaja a nuestro país frente a otros competidores del hemisferio sur, sino que además se suma a una ya compleja estructura fiscal que implica retenciones y reducción de los reintegros por exportación. Una situación similar ocurre con los aranceles a China o a India. Por poner un ejemplo, para ingresar al mercado chino hoy los arándanos pagan un impuesto del 15%, que si bien es menor al caso tailandés, es alto en comparación al arancel cero de otros casos como Perú o Chile.

Caminiti señaló al medio Portal Frutícola que Tailandia viene creciendo en la demanda de las cerezas argentinas y es exigente en calidad de fruta. “Desde argentina tenemos cierta expectativa con el desarrollo de este mercado”, dijo, y añadió que seguirán trabajando en la reducción del impuesto para poder ser competitivos en él. “Son mercados como Malasia, como Singapur, en los cuales nos está yendo muy bien con las cerezas argentinas, están siendo muy reconocidas, así que tenemos buenas expectativas desde ese punto de vista”, concluyó.

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro
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Política Sectorial

En Mar del Plata, productores hortícolas dicen que recibieron un subsidio “devaluado”

|Buenos Aires|

Ricardo Velimirovich, titular de la Asociación Frutihortícola de Productores y Afines del Partido de General Pueyrredón (Afhoya), mostró su malestar por la forma y el retraso con que la Municipalidad de Carlos Arroyo dispuso de un subsidio de Nación destinado al sector productivo que había sido asignado en 2018.

El dinero estaba destinado a reparar daños en cultivos hortícolas luego de un temporal ocurrido en el año 2016. En octubre de 2017, Agroindustria acordó con el municipio de Mar del Plata la asignación de 8 millones de pesos para que los productores locales recompusieran su situación. Una parte del presupuesto estaba dirigida en efectivo hacia los productores, mientras que el resto subsidiaría la compra de herramientas destinadas a utilizarse de manera cooperativa.

Estudio Malaquita

Finalmente, el municipio de Arroyo realizó la entrega del dinero, pero un año después de lo debido. Velimirovich indica que el dinero procedente desde Nación fue depositado en octubre de 2018, y debía ser transferido inmediatamente a los productores que oportunamente gestionaron su certificado oficial de Emergencia Productiva. En conversación con el medio 0223, el dirigente consideró que “si hubieran entregado el dinero en tiempo y forma, las personas destinatarias lo cobraban antes de la devaluación. No entendemos la demora”.

Por otro lado, el municipio realizó la compra de maquinaria agrícola y la presentó hace algunos días. Arroyo la adquisición fue “inédita” y la atribuyó a la tramitación de los recursos que el municipio realizó frente al Estado nacional. Sin embargo, en este punto Velimirovich también marca distancia y asegura que el convenio firmado entre el municipio local y Agroindustria señalaba que “debía haber más máquinas” que las finalmente obtenidas.

El dirigente insinuó además que el que vencimiento del subsidio (debe ser asignado a los cobradores en el período de un año o reintegrado en su totalidad) puede haber sido motivo de que los fondos finalmente se ejecuten.

Arroyo, con la mirada puesta más en su proyecto de huertas dentro de la ciudad que en el cinturón verde marplatense, señaló que la maquinaria cero kilómetro daría «un impulso a las huertas comunitarias». El funcionario ya había mostrado sus intenciones de profundizar el por ahora trunco experimento productivo en zonas urbanas, que sigue sin mostrar signos de prosperidad.

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro
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