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Política Sectorial

Dante Sica: “Las retenciones son un tributo por la emergencia que estamos pasando”

|Argentina|

El ministro de Producción de la Nación, Dante Sica, afirmó que las retenciones no se pueden modificar en el corto plazo porque son “un tributo transitorio para esta emergencia que estamos pasando”. Sobre la posibilidad de pasarlas de 4 a 3 pesos por dólar exportado en el caso de la actividad agroindustrial, agregó que “esas definiciones las tiene Hacienda”.

En conversación con el diario Río Negro, el funcionario aclaró que no está en los planes del gobierno nacional modificar el esquema de retenciones que tiene en la producción primaria un impacto tan negativo. Sica consideró que el mayor esfuerzo se hizo con el decreto que elimina derechos de exportación a pymes que cumplan con ciertos requisitos. “Esa medida no va a reemplazar los montos que hoy paga la actividad, pero sí va a favorecer y va a dar un envión al sector y podrán tener una proyección distinta con respecto a sus exportaciones”, agregó.

Respecto a la crisis frutícola del Valle, Sica consideró que la misma trasciende lo económico y se sostiene en el desacuerdo existente entre los distintos actores de la actividad, hecho que impide buscar soluciones estructurales. “Si sólo es venir y sentarse a la mesa -y no estoy penalizando la actitud- y decir “el gobierno provincial me tiene que dar esto, esto y esto” o “el gobierno nacional tiene que darme esto otro”, y los gobiernos que dicen “yo te di esto y esto”…No, tenemos que poder salir de la mirada coyuntural y estar dispuestos a ver dónde están los principales problemas”, declaró.

¿Cuáles son estos problemas que señala Sica? La necesidad del recambio tecnológico, la incorporación de nuevas variedades y la reducción de la mano de obra intensiva para reducir costos. “Hay una conformación de chacras de baja superficie que no tienen escala para ser competitivos, pero que, a su vez, les impide tener soluciones asociativas. Y un sector más concentrado, los exportadores que no han logrado a través de su generación de riqueza poder dar una solución más integral”, refiere sobre el mapa productivo del Valle.

Algunas definiciones del ministro distan de las opiniones que productores y dirigentes de la actividad vienen mostrando desde hace algunos meses. A modo de ejemplo, cabe citar lo que decía a Revista InterNos Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, al ser consultado por la posibilidad de que la tecnología les permita reducir costos a la hora de producir. “Hoy se nos está ofreciendo entre 5 y 6 pesos por kilo de fruta, cuando el valor de producirla ronda los $10,40. Es difícil hablar de reconversión o tecnificación cuando el productor no puede hoy ni siquiera hacer las tareas culturales. Siente que le están tomando el pelo”, dijo.

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Algo similar relataba a InterNos Horacio Pierdominici, presidente de la Cámara de Productores Frutícolas de Cipolletti en febrero de 2018, aunque sus palabras parecen recobrar sentido: “El productor que la temporada pasada hizo el esfuerzo y puso la malla antigranizo hoy no tiene como pagarla. Así la situación no se revierte”.

¿Es posible para el productor no tener una mirada coyuntural cuando levantar o no la cosecha depende de la rentabilidad de su fruta en el mercado? ¿Es viable que el chacarero se aleje de las preocupaciones diarias, en un contexto donde su mercadería cada vez vale menos en el mercado interno, mientras que la exportación paga uno de los aranceles más altos de su historia?

En ese sentido, las expresiones de Sica resultan al menos injustas. No obstante, siempre es bienvenida en el sector la actitud de resolver los problemas estructurales de la actividad que, según palabras del ministro, «no son sólo un problema del gobernador, del secretario, del presidente de turno”. En esto sí coinciden los productores, pero las respuestas a sus demandas con el correr del tiempo siguen siendo las mismas y mientras tanto, la realidad aprieta.

“Venimos de una década con dificultades económicas, no podemos lograr percibir el costo de producción. Hasta hace unos años lo que veíamos es que los productores chicos desaparecían y las empresas absorbían las chacras. Pero hoy, (NdEditor: febrero 2018) ni las empresas quieren las chacras y empezamos a ver chacras abandonadas”, decía a InterNos Sebastián Hernández.

Regular el precio mínimo de la fruta en base a los costos productivos y eliminar o modificar el esquema de retenciones son dos medidas políticas que los productores exigen al gobierno nacional. Por ahora, este último argumenta que no se puede, pero que por su parte se encuentra gestionando otro tipo de medidas como la ya mencionada para ley para pymes exportadoras. Resta ver el impacto que la misma tendrá en el sector exportador, aunque vale adelantar que no modificará los estructurales problemas que el propio Sica menciona en la entrevista.

Fuente: Diario Río Negro

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro

Comercialización

Fallo histórico en el Valle: una empresa fue condenada por liquidar mal la fruta

|Río Negro|

El pasado viernes 6 de septiembre se produjo en Roca un fallo histórico en la cadena frutícola del Valle. La empresa Standard Fruit Argentina S.A fue condenada a pagar 291.049 dólares a una firma productora por haberle liquidado la fruta con valores por debajo a los mínimos impuestos por la Ley Provincial 3993 de Contractualización Frutícola. El fallo, realizado en primera instancia por la jueza civil María del Carmen Villalba, puede ser apelado por la empacadora y comercializadora.

Emeja S.A es la firma que denunció haber recibido durante cuatro cosechas –del año 2009 al 2012- un valor inferior al que le correspondía por la calidad y cantidad de fruta entregada, que alcanzó la suma de 3,5 millones de kilos.

En su demanda, la firma productora señaló que “cumplió con todas las obligaciones a su cargo, pero cuando se efectuaron las liquidaciones advirtió que las sumas arrojaban un valor por kilo sensiblemente inferior al precio mínimo promedio establecido”. Resguardándose en la ley, el productor alegó que el precio fijado por la compradora era «injusto y un abuso de su posición dominante en el mercado”.

En su defensa la Standard Fruit indicó que a la hora de acordar el valor de las frutas ambas partes tomaron un precio referencial; sin embargo, según la jueza dicho precio estaba sujeto a la sola voluntad del comprador, en perjuicio del productor.

Una pericia contable determinó que por los totales de venta de “fruta embalada” y “fruta de descarte” del período 2009 a 2012 (según el precio mínimo establecido cada temporada) a la empresa le faltó abonar un total de U$S 119.238 por la fruta comercializada, mientras que por la fruta de descarte el monto ascendía a U$S 171.811, totalizando U$S 291.049, que es el capital de la condena civil.

La Ley Provincial 3611 (de Transparencia Frutícola) estableció en 2002 un “régimen para la vinculación entre la producción, empaque, industria y comercialización de frutas” con el objetivo de “acompañar la variabilidad del negocio en forma ágil y transparente”.  Por su parte, la Ley 3993 de Contractualización Frutícola creó en 2005 la “Mesa de Contractualización Frutícola”, que define anualmente los costos y precios para la producción, conservación, acondicionamiento e industrialización y fija el precio mínimo de referencia de la fruta.

En su descargo, Standard Fruit S.A alegó la falta de constitucionalidad de las leyes arriba citadas, aunque la jueza civil no dio lugar al argumento de la empresa, que quiso desentenderse de la validez de dichos regímenes para desconocer el reclamo. Por el contrario, Villalba subrayó: “No se advierte la inconstitucionalidad que menciona la demandada, pues bien, como una entidad dedicada a la comercialización y exportación de frutas debe cumplir con las pautas fijadas por el Estado para el control de dicha comercialización”.

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Leyes como éstas buscan igualar las condiciones de negociación entre los productores y las empresas comercializadoras, donde los productores en muchas oportunidades deben ceder ante la falta de estructura para retener la fruta y negociarla en mejores condiciones en otra instancia. También la necesidad imperiosa de obtener ingresos para continuar con las tareas a campo y permanecer en la actividad colocan al chacarero en un lugar complejo.

En tensión permanente

La liquidación de la fruta es una problemática histórica para los productores de peras y manzanas. En nuestra reciente visita por el Valle conversamos con Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, quien afirmaba que la falta de transparencia es una práctica habitual en este tipo de transacciones, lo que conlleva a tensiones permanentes. “Tenemos un costo interno muy alto pero no quieren hablar del precio de la fruta. Te dicen: ‘no, eso es libre mercado’. Se abusan totalmente del sistema comercial”, explicó.

Sebastián Hernández conversó con InterNos en su chacra de Allen

Para Hernández existe un “abuso comercial” tanto en los valores que las empresas pagan por la fruta como también en los plazos en que ésta se liquida. “Cosechamos, se llevan la fruta y la liquidación viene en diciembre. Recién en ese momento sabemos cuánto vamos a cobrar. Pero desde mayo tenemos que realizar la inversión para tener una producción de calidad y esa plata no está”, describía el dirigente a InterNos. Demás está decir que en un contexto inflacionario como el argentino, los productores reciben ese dinero porcentualmente devaluado.

También aseguró que las empresas imponen sus condiciones de negociación frente a la dependencia de los productores; muchos no se animan  a exigir mejores condiciones por temor a romper la relación comercial e incluso a ser señalados como “problemáticos”.

En aquel viaje también conversamos con Héctor Basualdo, presidente de la Cámara de Productores Agremiados de Centenario y Vista Alegre (PACVA), quien señalaba que uno de los grandes inconvenientes en este vínculo es la imposibilidad de conocer a ciencia cierta cuánta de la fruta entregada fue comercializada y cuánta se descartó. “Hoy algunos productores entregan la fruta a los galpones de empresas y no tienen contratos, no saben qué es lo que le van a pagar. No es lo mismo que tengas realmente un 10% de descarte en el galpón a que te paguen el costo de producción pero con un 30% de descarte”, comentaba Basualdo, quien además desde hace algunos años integra la Cooperativa La Flor, donde el trabajo de la fruta es, según sus palabras, “más transparente”.

Héctor Basualdo destaca el trabajo de las cooperativas: «El trabajo de la fruta es más transparente»

“En las cooperativas el día que están trabajando mi fruta puedo ir a ver qué se embaló y qué se descartó. Eso en las empresas no pasa, un productor independiente no tiene acceso a esa información”, explicó a nuestro medio.

Además, para Basualdo los plazos de liquidación en las cooperativas es otro de los aspectos a destacar de este sistema organizativo. “Mientras que las empresas realizan la liquidación entre dos y tres meses después de entregada la cosecha, en las cooperativas el pago se efectúa una vez vendida la fruta. Esto permite que los productores tengan un flujo de dinero durante los meses que se realizan las tareas de poda, fertilización y raleo de las plantas”, comentó.

Con información de: Diario Río Negro

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro
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Política Sectorial

Argentina podrá enviar cerezas y uvas a Tailandia, pero con un arancel muy alto

|Argentina|

Luego de dos años de negociaciones Argentina podrá enviar uvas y cerezas a Tailandia, según informó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El departamento de Agricultura de Tailandia (DOA) publicó en el Boletín Oficial de su país que están dadas las condiciones fitosanitarias para la importación de estas frutas.

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En 2017 funcionarios tailandeses visitaron nuestro país para auditar el sistema de control de exportación junto a Senasa. La delegación recorrió zonas de producción para verificar la implementación del Programa de Erradicación y Control de la Mosca de los Frutos (Procem) y los procedimientos de certificación de ambas producciones. También visitaron establecimientos productivos, barreras sanitarias, plantas de empaque y frigoríficos en Río Negro, Mendoza y San Juan.

Si bien la apertura de nuevos mercados siempre es celebrada por los exportadores, lo cierto es que enviar mercadería a Tailandia seguirá siendo por el momento una actividad virtualmente imposible. O por lo menos muy dificultosa. Es que a pesar de estar dadas las condiciones fitosanitarias, los aranceles actuales están en un 40%, según explicó a InterNos el titular de la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), Aníbal Caminiti.

Lee también: Frutas de Argentina: aumentar la rentabilidad exportadora

Este impuesto no sólo coloca en desventaja a nuestro país frente a otros competidores del hemisferio sur, sino que además se suma a una ya compleja estructura fiscal que implica retenciones y reducción de los reintegros por exportación. Una situación similar ocurre con los aranceles a China o a India. Por poner un ejemplo, para ingresar al mercado chino hoy los arándanos pagan un impuesto del 15%, que si bien es menor al caso tailandés, es alto en comparación al arancel cero de otros casos como Perú o Chile.

Caminiti señaló al medio Portal Frutícola que Tailandia viene creciendo en la demanda de las cerezas argentinas y es exigente en calidad de fruta. “Desde argentina tenemos cierta expectativa con el desarrollo de este mercado”, dijo, y añadió que seguirán trabajando en la reducción del impuesto para poder ser competitivos en él. “Son mercados como Malasia, como Singapur, en los cuales nos está yendo muy bien con las cerezas argentinas, están siendo muy reconocidas, así que tenemos buenas expectativas desde ese punto de vista”, concluyó.

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro
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Política Sectorial

En Mar del Plata, productores hortícolas dicen que recibieron un subsidio “devaluado”

|Buenos Aires|

Ricardo Velimirovich, titular de la Asociación Frutihortícola de Productores y Afines del Partido de General Pueyrredón (Afhoya), mostró su malestar por la forma y el retraso con que la Municipalidad de Carlos Arroyo dispuso de un subsidio de Nación destinado al sector productivo que había sido asignado en 2018.

El dinero estaba destinado a reparar daños en cultivos hortícolas luego de un temporal ocurrido en el año 2016. En octubre de 2017, Agroindustria acordó con el municipio de Mar del Plata la asignación de 8 millones de pesos para que los productores locales recompusieran su situación. Una parte del presupuesto estaba dirigida en efectivo hacia los productores, mientras que el resto subsidiaría la compra de herramientas destinadas a utilizarse de manera cooperativa.

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Finalmente, el municipio de Arroyo realizó la entrega del dinero, pero un año después de lo debido. Velimirovich indica que el dinero procedente desde Nación fue depositado en octubre de 2018, y debía ser transferido inmediatamente a los productores que oportunamente gestionaron su certificado oficial de Emergencia Productiva. En conversación con el medio 0223, el dirigente consideró que “si hubieran entregado el dinero en tiempo y forma, las personas destinatarias lo cobraban antes de la devaluación. No entendemos la demora”.

Por otro lado, el municipio realizó la compra de maquinaria agrícola y la presentó hace algunos días. Arroyo la adquisición fue “inédita” y la atribuyó a la tramitación de los recursos que el municipio realizó frente al Estado nacional. Sin embargo, en este punto Velimirovich también marca distancia y asegura que el convenio firmado entre el municipio local y Agroindustria señalaba que “debía haber más máquinas” que las finalmente obtenidas.

El dirigente insinuó además que el que vencimiento del subsidio (debe ser asignado a los cobradores en el período de un año o reintegrado en su totalidad) puede haber sido motivo de que los fondos finalmente se ejecuten.

Arroyo, con la mirada puesta más en su proyecto de huertas dentro de la ciudad que en el cinturón verde marplatense, señaló que la maquinaria cero kilómetro daría «un impulso a las huertas comunitarias». El funcionario ya había mostrado sus intenciones de profundizar el por ahora trunco experimento productivo en zonas urbanas, que sigue sin mostrar signos de prosperidad.

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro
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