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Comercialización

El proteccionismo de Donald Trump preocupa a productores de arándanos

|Internacional|

La noticia tomó por sorpresa a productores y empresas de arándano de Latinoamérica. En sintonía con la política proteccionista de Donald Trump respecto a la industria estadounidense, y traccionada por el pedido de productores de Florida y Georgia, la Oficina de Comercio norteamericana (USTR) solicitó iniciar una investigación para determinar los potenciales daños que la fruta importada de países como Chile, Perú y Argentina tendría sobre los productores locales.

El proceso de evaluación durará 120 días y será realizado por la Comisión de Comercio Internacional (ITC) de EEUU, quien deberá determinar si se establecen nuevos aranceles, cuotas máximas de exportación, una segmentación de las ventas o se cierra definitivamente el mercado. También existe la posibilidad de no hacer lugar al reclamo y mantener el comercio internacional como hasta hoy.

“El presidente Trump reconoce los desafíos que enfrentan los agricultores de todo el país; y la acción de hoy es solo una de las medidas que está tomando la Administración para apoyar a los productores agrícolas de alimentos perecederos y de temporada”, dijo el Representante Comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, quien fue el encargado de presentar el pedido de investigación.

Las restricciones al ingreso de fruta impactaría directamente en aquellos países que envían a Estados Unidos grandes volúmenes de fruta cada temporada. Para nuestro país, el mercado norteamericano representa un 60% de los envíos.

En este contexto, productores y empresas comenzaron a delinear su defensa ante una posible legislación que restrinja la libre comercialización de arándanos. Perú, Chile, Argentina e incluso México (país productor que compite directamente con los agricultores estadounidenses por encontrarse dentro del mismo hemisferio) proyectan una acción conjunta para dar cuenta del impacto que generarían las trabas a la importación.

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Para eso, contratarán abogados y economistas especializados en comercio internacional con el objetivo de que lleven adelante la discusión. Los recursos serán dispuestos por grandes empresas del sector, quienes además sumarán apoyo político de asociaciones o cámaras de productores de cada país. En el caso de Argentina, bajo el ala del Comité Argentino de Arándanos (ABC), acompañarán entidades como los Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), Productores de Arándanos de Tucumán (APRATUC) o la Cámara Argentina de Productores de Arándanos y otros Berries (CAPAB), entre otros.

Vale aclarar que, a diferencia de Perú y Chile, los meses de producción y exportación nacional no coinciden con la de productores estadounidenses. “Nuestra ventana es de contraestación. Ellos dejan de cosechar mediados de agosto, y la campaña argentina comienza en septiembre con las primeras frutas, mientras que el volumen aumenta hacia octubre y noviembre. En realidad, lo que estamos haciendo es abastecer a un mercado que tiene gran demanda todo el año. Dudo que prescindan de la fruta en épocas en que ellos no tienen”, explica Jorge Pazos, titular de CAPAB, a InterNos.

En Chile, el presidente del Comité de Arándanos, Felipe Silva, afirmó que al igual que en Argentina, las exportaciones de arándanos a Estados Unidos no deberían estar en conflicto con la producción local. Más allá de las particularidades de cada país, la defensa será en bloque y buscará evitar el cierre total de los envíos que, en principio, es la voluntad de los productores locales de Florida y Georgia, a los cuales se han sumado en los últimos días agricultores de California, Oregón, Michigan y Washington.

La American Blueberry Growers Alliance (ABGA por sus siglas en inglés) aplaudió la solicitud de la Oficina de Comercio y espera que la investigación permita a la industria nacional "recuperarse de los efectos dañinos del aumento de las importaciones de arándanos", según informó el medio Portal Frutícola.

“El cierre del mercado estadounidense no solo traería pérdidas económicas, sino saturación de otros mercados que todavía no están maduros para recibir ese volumen de fruta”, dice Pazos en relación a la exportación nacional, que sin duda puede extrapolarse a lo que sucede con los competidores más cercanos.

Y agrega: “Con Europa venimos trabajando hace años, pero representa solamente el 30% del volumen exportados hoy. Sí, hay otros destinos. Podés ir a India, China. Pero no es de un día para el otro. Tenés que hacerlo con una estrategia definida, un posicionamiento claro. Y obvio con precios que garanticen retornos positivos para el productor”.

La decisión deberá tomarse dentro cuatro meses, por lo que la campaña argentina no sufriría -al menos este año- ningún obstáculo.



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