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Comercialización

Peras y manzanas tendrán un segundo semestre complicado

|Argentina|

Betina Ernst, ingeniera agrónoma y actual presidenta de Top Info Marketing.SA, escribió un articulo donde explicó el actual estado de la producción de manzanas y peras argentinas. Además, detalló el comportamiento del mercado nacional e internacional en el último año.

Según la especialista, durante el 2020 el sector productivo del Valle de Río Negro gozó de una alta demanda y muy buenos resultados económicos. Sin embargo, el 2021 volvió a sacar a la luz el escenario de crisis que atraviesan los fruticultores hace una buena cantidad de años.

“Se redujo el volumen producido, cayeron los volúmenes comercializados en el mercado interno, como externo y los resultados económicos no se muestran muy atractivos. Pero la situación no es igual para todos, habiendo marcadas diferencia entre los actores, así como entre manzanas y peras”, aseguró la autora.

En cuanto a las peras, Ernst dijo que para este año se estima una producción total de 620.000 toneladas y los destinos serán similares a los del 2020: un 50% se exportará, el 30% se industrializará y el 20% restante irá al mercado interno. La diferencia con el año anterior estará en los resultados económicos porque los precios que se están pagando por las frutas son significativamente menores. A esto se le suma un cambio importante en el destino de las exportaciones.

Tradicionalmente Europa era el principal destino para las variedades Williams y los precios que se pagaban por estas frutas eran importantes. Pero, el cambio en los gustos de los consumidores hizo que los volúmenes se redujeran y el interés se centrara solo en las variedades premium de peras y en las orgánicas.

“Estas últimas tuvieron en este año una muy buena campaña, habiendo un activo interés y multiplicándose las promociones de peras orgánicas argentinas en los supermercados europeos. Pero se trata de un volumen relativamente pequeño, el total enviado a Europa se redujo nuevamente”, dijo al respecto Ernst.

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A Estados Unidos también se mandaron menos cantidades de frutas, pero las reducciones se compensaron con mayores envíos a Rusia y a los mercados latinoamericanos. Como resultado, en volúmenes exportados las peras se encuentran en una situación similar al 2020. Lo que marca la diferencia es el ingreso de divisas al país y la reducción en las ganancias para las empresas comercializadoras.

El escenario en el mercado interno no fue muy diferente. A principios del 2021 los volúmenes absorbidos por este canal comercial fueron mayores si se los compara con otros años: En la primera mitad del año salió de la región patagónica un 10% más de peras que en el 2020. A la industria también se mandaron mayores cantidades de peras. Sin embargo, los precios también condicionaron al sector, fueron mas bajos y por ende, los ingresos económicos para los productores se redujeron.

Las manzanas nacionales también mostraron fluctuaciones en sus volúmenes productivos y en los precios. “Se esperaba una buena cosecha, similar a la del 2020 y superior a años previos. Pero esto no se dio. Actualmente se la estima en 560.000 toneladas o aún algo menor”, explicó la presidenta de Top Info. Entre las principales causas se encuentran las climáticas: el calor durante la época de cosecha y el abandono de las chacras por parte de los productores marcó una merma importante en los volúmenes de frutas.

El resultado de esta situación fue la caída de las exportaciones, de los envíos al mercado interno y a la industria.  Durante los primeros siete meses de 2021 se exportó un 13% menos de manzanas que en el 2020. El principal motivo fue la reducción en los envíos de manzanas a Brasil, país que tuvo una buena cosecha propia y por lo tanto, importó menos fruta argentina. Esta fue una tendencia que se replicó en varios mercados latinoamericanos y en Rusia.

Por su parte, Europa importó un volumen de manzanas similar a las del año pasado y Estados Unidos fue el único país que demandó mayor cantidad de manzanas orgánicas. Vale mencionar que, tanto para peras como para manzanas, las producciones orgánicas son las que están marcando la diferencia.

El mercado interno para las manzanas fue realmente desalentador. Después del aumento en el consumo a causa de la pandemia, la venta de manzanas en nuestro país disminuyó de forma marcada. De más está decir que la perdida del poder adquisitivo es uno de los factores más influyentes en este cambio de los hábitos de consumo. A esto se le suma que los cítricos, las frutas más demandadas durante la crisis sanitaria nacional, se comercializaron durante 2021 a precios muy bajos y se posicionaron como competencia directa en las góndolas.

“Al igual que en años previos, surgió nuevamente el problema cualitativo. La oferta de manzanas de calidad superior es acotada y encuentra una rápida salida a precios atractivos. Pero el problema es el gran volumen de calidades inferiores. Estas cuestan ubicar y obtienen precios muy bajos, poco redituables”, agregó Betina Ernst.

La incógnita más grande en este contexto productivo y comercial es qué sucederá con los acumulados de frutas en el país, ya que en julio y agosto los stocks superaron entre un 20 y un 34% los del año pasado. Los menores envíos al exterior, la caída del mercado local, la reducción de frutas en la industria presenta para los próximos meses un escenario complicado.

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