Connect with us

Comercialización

A pesar de las mermas, las cerezas siguen siendo frutas rentables y con gran demanda

Published

on

|Argentina|

Anibal Caminiti, presidente de la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), dialogó con Agrovalle sobre los números que arrojó la última temporada de cerezas en nuestro país. A grandes rasgos, fue una buena temporada en términos productivos a pesar de las mermas como consecuencia de las inclemencias climáticas.

Mendoza y Río Negro estuvieron entre las provincias más afectadas por el clima, a estas les siguió Neuquén. Mientras que Chubut y Santa Cruz tuvieron una temporada record si se las compara con el año anterior en el cual ambas sufireron las consecuencias de las heladas.

“Durante esta temporada se dieron casos nuevos o excepcionales en cuanto a los daños climpaticos. Las empresas en general tienen control de heladas, pero hay algunos productores medianos y chicos de Mendoza o Neuquén que están más expuestos. Además, empiezan a aparecer algunos problemas de granizo. Sin embargo, los principales daños en los cultivos se relacionan a las altas temperaturas, los porcentajes de humedad, la calidad de la fruta y otros condicionantes”, comentó el presidente de CAPCI.

En cuanto a la productividad nacional, Caminiti aseguró que hubo una buena demanda del mercado interno. Sin embargo, crecieron las importaciones de cerezas en Mendoza, por ejemplo, y esto condicionó la economía de los productores nacionales.

Aun así las ganancias más importantes del sector se dan como resultado de las exportaciones. “Los volúmenes exportables de esta temporada no han alcanzado los volúmenes de la temporada anterior, aunque todavía estamos ajustando datos. Hoy estamos por debajo de las 6070 toneladas que exportamos el año pasado”, detalló el productor neuquino.

De acuerdo a los datos de CAPCI, actualmente el 96% de las cerezas en nuestro país están en manos de empresas integradas y cooperativas. Por otro lado, comentó que Argentina hace unos años no logra aumentar la cantidad de hectáreas de cerezas. Pero en comparación a otras economías regionales, la cereza se encuentra en una posición ventajosa debido a la competitividad y la demanda que todavía tiene a nivel internacional.

Los mercados asiáticos, por ejemplo, son donde más cotiza esta fruta porque tienen una demanda creciente. China se destaca entre ellos por la densidad poblacional y el poder adquisitivo de su sociedad. “Los chinos comen cereza durante todo el año y por eso es uno de los mercados más importantes”, comentó el presidente de Cámara

Dentro de las principales variedades que hoy se están enviando al mundo están Santina, Lapins, Sweet Heart, Kordia y Regina. Algunas de estas pueden cotizar por encima de la media según el periodo de la temporada, sobre todo en el mercado chino.

Recordemos que hace un mes, Caminiti habló con Revista InterNos y dijo que hace diez años nuestro país tiene 2200 hectáreas cubiertas de cerezas y no se supera ese número por la falta de previsibilidad y estabilidad económica. Incluso comparó nuestra situación con la de Chile, principal país exportador del hemisferio sur.

“Chile durante la temporada anterior comercializó 350.000 toneladas de cerezas en total y Argentina 6.100, ahí se puede ver la diferencia entre el primer y segundo exportador. Hace décadas que vemos como nuestros competidores tienen tratados de libre comercio con el mundo y nosotros tenemos aranceles altísimos para exportar. Esta situación nos perjudica y depende únicamente de voluntad política”, sentenció en su momento el productor.

Argentina, por sus características macro y microeconómicas, hoy se encuentra en una condición de desventaja para crecer en la actividad. En algún punto, no logra acompañar la demanda del mercado internacional. Solo se sostiene en pie por el status que la cereza tiene como producto en el mundo.

“Competimos en desventaja por los costos país, la mano de obra, el costo de energía que tenemos para producir, los servicios logísticos que se duplicaron, etc. A veces escuchamos discursos donde se dice que se quiere aumentar las exportaciones y sin embargo, no se están haciendo las cosas para acompañar y fomentar el desarrollo productivo del país”, agregó Caminiti.

Las consecuencias de la pandemia afectaron el transporte aéreo internacional y disminuyeron la cantidad de aerolíneas presentes en el país. También se suspendieron los viajes largos y se tuvo que redireccionar una gran cantidad de fruta. Incluso se tuvieron que hacer trasbordos con costos de enfriamiento considerables para mantener la calidad de la fruta. Todas esas características se transformaron en condicionantes para la realidad de la cereza nacional que todavía hoy tienen peso en la actividad.

Advertisement

Lo más leído