Robos e irregularidades en el Mercado de Corrientes

|Corrientes| El pasado 25 de mayo, dos hombres resultaron detenidos en la provincia de Corrientes por el desvío de un camión que tenía por destino el Mer­ca­do Cen­tral de Bue­nos Ai­res. El cargamento de bananas ecuatorianas sustraído pertenecía a la empresa Tropical Argentina. Fue rastreado mediante sistema de GPS y rápidamente localizado.

Chile, Mendoza, Córdoba y Buenos Aires era el recorrido a realizar por el camión que hace algunas semanas atrás desembarcó finalmente en tierras correntinas. Una vez en el Mercado de Abasto de dicha provincia, el conductor del vehículo y un acompañante -quien no estaba identificado con la empresa transportista- entregaron la mercadería a un operador de la entidad para su posterior comercialización. Según pudo averiguar Revista InterNos, dicho operador sub-alquilaba un puesto en el Mercado concentrador correntino, situación prohibida por la normativa municipal, la cual permite cederlos a quien posee la concesión, pero no alquilarlo a terceros. El Ministerio de Producción de Corrientes clausuró el lugar que habría comprado la mercadería a un costo menor a su precio vigente.

Este acontecimiento da cuenta de una serie de irregularidades que sufre la institución. El Mercado de Corrientes, intervenido hace ya 18 años, atraviesa una situación particular. Algunos trabajadores de la entidad se encuentran disconformes con el funcionamiento interno de la misma: denuncian falta de controles en el ingreso de mercadería y aseguran que en la actualidad no se realizan las inspecciones fitosanitarios necesarias. “Los controles de SENASA se realizan solo una vez al año. Nosotros pedimos que se realice una muestra semanal para revisar la toxicidad de las frutas y verduras” solicitó un trabajador de la institución por este medio.

Otro de los conflictos está relacionado con la utilización de la playa libre, espacio asignado habitualmente para la comercialización de los productores de la zona. Sin embargo, esto sucede solo en parte y la disconformidad aumenta con el correr de los meses. Así lo afirmó un operador local al ser consultado por el tema: “La playa libre debería ser para productores, sin embargo casi la mitad está ocupada por vendedores. Es una competencia desleal”.

Algunos operadores denuncian también la falta de papeles en los puestos e incluso situaciones de evasión fiscal. Aseguran que no hay garantías para los productores, importadores y operadores del Mercado. El robo de mercadería a Tropical Argentina no es –lamentablemente- un hecho aislado, sino consecuencia de una situación de controles escasos e irregularidades continuas en la institución.

El caso

“El 25 de mayo pasado, el camión y contenedor con 1080 cajas de bananas al no llegar a Buenos Aires, fue rastreado y se determinó que se encontraba en la Ciudad de Corrientes. Inmediatamente las autoridades de la firma se comunicaron con la comisaria Nº 10 de la Ciudad de Corrientes que pudo detener al chofer del camión y su acompañante, mientras intentaban comercializar la fruta importada en el Mercado Central correntino” relató Juan Carlos Arroyo, abogado en representación  de la firma Tropical Argentina.

La fruta fue liberada y la empresa recuperó su mercadería. Sin embargo, Arroyo destacó la importancia del rastreo satelital a los camiones transportistas, como así también las inmediatas acciones policiales cuando se detectan ilícitos de este tipo, sin requerir formalidades previas.

Por otro lado, Revista InterNos se comunicó con Julio Mallea, interventor del Mercado de Corrientes, para conocer su versión sobre el suceso. “Al mercado no entra ningún vehículo abastecedor si no tiene un remito que especifique de dónde viene la mercadería, quién la manda, a quién va dirigida y qué tipo de mercadería es” afirmó Mallea y agregó que el camión “venía remitido de un proveedor a un puestero. Tengo entendido que el puestero compró de buena fe. El que tendrá que dar explicaciones es el que la envió”. Por último, aseguró que luego de las correcciones necesarias, el caso no pasó a mayores y en la actualidad se encuentra en manos de la oficialía y el juzgado.

Finalmente, Arroyo asegura que lo sucedido en Corrientes no es un hecho aislado, sino que se repite en otras provincias de Argentina; además de este caso, la firma ha debido afrontar una causa penal por el robo de mercadería en Mendoza. “No es fácil cometer un hurto de frutas. Desde todo punto de vista, la producción, importación y comercialización debe ser absolutamente transparente. Sin embargo, hay inescrupulosos que creen que se puede cometer ilícitos y no tener que pagar por ello un precio que no se mide en pesos, sino en meses o años de prisión” aseveró el abogado.