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Política Sectorial

Productores cuyanos aumentan sus ganancias gracias al programa “Frutas y Verduras para Todos”

|San Juan|

Mediante el envío de frutas y hortalizas hacia grandes mercados en un camión cedido por el Estado provincial, chacareros locales han logrado conseguir elevar sus ganancias en hasta un 250%.

Pequeños y medianos productores sanjuaninos comercializan sus productos en los mercados centrales de Buenos Aires, Rosario y Mar del Plata gracias al programa “Frutas y Verduras para Todos” propuesto por el Ministerio de Producción, evitando así la venta en chacra a un valor menor.

El mismo consiste en la cesión gratuita de un camión térmico (que permite conservar la temperatura óptima de la producción durante el traslado)  y un chofer para llevar la mercadería hacia centros comercializadores donde la fruta se vende a buen precio. A cambio, los productores deben solventar sólo el 50% del combustible. Se subsidia uno de los factores que más encarece el precio final del producto: su transporte.

En los dos años de aplicación que lleva el programa, se hicieron 41 viajes –siempre cargados al máximo-, beneficiando a un total de 80 productores, de entre 3 y 7 hectáreas.

El Secretario de Agricultura, Ariel Lucero, entiende que una medida de este tipo permite mejorar los ingresos directos de los productores más vulnerables. “Es la única posibilidad que tienen los productores chicos de vender mejor su producción” aseguró, agregando luego que “al productor le sirve para generar vínculos comerciales durante el año”.

Según informa el Diario de Cuyo, el año pasado los meloneros enviaron su producción a Mar del Plata, donde les pagaron la caja de 6 melones entre 210 a 230 pesos. Ramón Díaz, de la Cooperativa Aprosam, afirmó al diario que “si lo hubiésemos vendido acá (en la chacra) nos habrían pagado 60 o 70 pesos. Sacando todos los gastos nos quedó una ganancia de 80 pesos por caja, algo impensado de lograr en la provincia”.

Comercializar productos sanjuaninos en ciudades como Rosario o Mar del Plata posibilita la difusión de la fruta o la verdura local en diversos puntos del país, a los cuales accede mucha gente. Esto permite la promoción, identidad y el posicionamiento de la frutihorticultura provincial.

Fuente: Diario de Cuyo

Política Sectorial

La doble cara de la devaluación en la fruticultura del Alto Valle

|Alto Valle|

La fruticultura del Valle atraviesa una situación paradójica: por un lado, la suba del dólar motiva nuevamente al sector exportador al envío de mercadería hacia Brasil. Por otro lado, los productores ven comprometida su situación ante el encarecimiento del valor en los insumos.

Las empresas exportadoras, que comenzaron a reestructurar sus operaciones comerciales para la segunda parte del año, vuelven a ver con buenos ojos la posibilidad de colocar la fruta en el mercado brasilero a partir de la fuerte suba del dólar ocurrida durante las últimas semanas.

Esto cambia el panorama de comercialización: peras y manzanas almacenadas en cámaras frigoríficas (que estaban destinadas al consumo interno) podrían ser redirigidas hacia Brasil, a partir de las mejoras en el ingreso económico que representaría la paridad cambiaria actual para los empresarios del sector.

En el último año la moneda argentina se devaluó en más del 50%, a diferencia del real que lo hizo en un 20%. Esto coloca al mercado brasilero con mayor capacidad de compra y es un aspecto a tener en cuenta a la hora de cerrar los retornos en pesos que percibe la actividad.

Otro factor que influye en esta situación es la caída en la demanda por parte del mercado interno. La crisis económica (con subas de tarifas, caída del salario, pérdida del poder adquisitivo) repercute directamente en la caída del consumo, donde frutas y verduras no son la excepción.

Bajo este punto de vista, la devaluación “favorece” la actividad de una parte del sector frutícola del Alto Valle. El movimiento cambiario podría devolverles a los exportadores la competitividad externa perdida en los últimos años, que orientó la mercadería hacia el mercado interno. El titular de la CAFI, Pablo Cervi, afirmó que es una posibilidad concreta que aumenten las exportaciones al país vecino “teniendo en cuenta la competitividad cambiaria” que poseen actualmente.

Pero la otra cara de esta moneda son los chacareros, ya que el dólar también está detrás del costo de la cadena productiva. Como en otros rubros (del agro o la industria) los costos en fruticultura aumentan a la par del encarecimiento en los insumos, que cotizan en dólares. “El distribuidor de agroquímicos te cobra en dólares. Si el dólar aumenta un 30%, vos le debes en pesos un 30% más. La mano de obra se paga también con aumento, en algunos casos hasta en un 40% o 50% por el costo de vida de la gente”, contó a Revista InterNos Gabriel Gómez, productor de la región del Alto Valle.

Para Gómez, otro factor que agrava el panorama es el sistema de pagos “diferido” que los exportadores realizan con el sector productivo. “El sistema de pago que tiene el 99% es el de un sistema de cuotas con una cancelación a fin del ciclo. Por ejemplo: cargan un buque de manzanas en marzo y a mediados de mayo ya lo cobraron. Al productor le dan un anticipo, que se recibe inmediatamente. Pero el resto se paga mediante un sistema de cuotas y te terminan de abonar en noviembre”, detalla el productor.

“Si el exportador pagara inmediatamente el valor de la fruta que se le vende, el aumento del dólar sería un beneficio importante para los productores. Pero como lo hacen a fin de año, para cuando llega esa plata ya aumentaron el gasoil, los agroquímicos y el costo de vida, ya no tiene sentido”, detalló.

En concreto, la devaluación del dólar permitirá al sector exportador negociar su mercadería a buen precio, aumentando el margen de rentabilidad y recuperando aunque sea en parte el número de envíos que en los últimos años cayó considerablemente. Paradojicamente, estos beneficios no alcanzan al sector productivo (eslabón fundamental de la cadena frutícola) que debe hacerse cargo de los aumentos en los costos, en muchos casos sin la posibilidad de guardar su mercadería en frío para especular con mejores condiciones de venta.

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Política Sectorial

San Juan: Por ahora, controlarán la polilla de la vid sin aportes de Nación

|San Juan|

El pasado martes 19 se llevó adelante en San Juan la primera Reunión del Consejo Federal Agropecuario (CFA) regional Cuyo. En un encuentro que tuvo por objetivo discutir el futuro de las cadenas productivas regionales, el gobernador Sergio Uñac anunció que su provincia destinará alrededor de 50 millones de pesos para la campaña que busca controlar y erradicar la Lobesia Brotana, plaga que ataca a la planta de la vid.

El año pasado la campaña contra la Lobesia Brotana contó con un total de 100 millones de pesos: 40 millones fueron aportados por el Estado nacional y el resto lo pusieron el Gobierno provincial, junto al sector privado local. Este año, sin embargo, el dinero no llegó. Según anunció el gobernador, la posibilidad de acceder a fondos nacionales para la compra de insumos “está complicada”. “Vamos a hacernos cargo nosotros y trataremos que después nos reintegren”.

La fruticultura nos escapa a los recortes que realiza el gobierno de Mauricio Macri para reducir el gasto fiscal. La falta de fondos otorgados por el Ministerio de Agroindustria para combatir esta plaga preocupa al sector productivo vitivinícola por la posibilidad de generar pérdidas en los volúmenes de producción y también en la calidad de la misma.

Según señaló semanas atrás el diario La Nación, la cartera agroindustrial informó que la Ley de Sanidad Vegetal (27.227) no tiene fondos asignados porque nunca fue reglamentada; es decir, depende de una asignación específica (y extraordinaria) asignada por la gestión de turno. Paradójicamente, esta misma ley declara de interés nacional el control de la plaga para el desarrollo de esta importante economía regional.

Si bien en San Juan la situación está controlada, dirigentes, técnicos y productores solicitan la necesidad de sostener los controles para que la plaga no retorne en forma masiva, teniendo en cuenta que la provincia de Mendoza sufre considerablemente la presencia de la polilla. “Estos deben ser programas nacionales atendidos con fondos nacionales, pero no pondremos en juego la sanidad de la vitivinicultura sanjuanina”, explicó Uñac.

Para el máximo responsable provincial, es fundamental cuidar la sanidad en este tipo de producciones para “ganar nuevos mercados, externos o internos” en base a la calidad de la mercadería ofrecida. Por ahora, continúan las gestiones para que el ministerio conducido por Etchevehere baje los fondos para la protección de este sector productivo fundamental para la región cuyana.

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Política Sectorial

Técnicos del INTA duplican la producción de zapallo mediante siembra directa

|Buenos Aires|

Técnicos e investigadores del INTA Hilario Ascasubi llevaron adelante la producción de cucurbitáceas bajo siembra directa y riego por goteo en la zona del Valle bonaerense de Río Colorado. Las pruebas se desarrollaron con el objetivo de potenciar la producción de cucurbitáceas y volver más sustentables los sistemas productivos de la región.

La producción tradicional de zapallo que se realiza en el Valle del Río Colorado se caracteriza por una gran cantidad de labores (sobre todo a la hora de remover el suelo). Además se riega por surcos, lo que implica una baja eficiencia en el uso del agua.

En este contexto, los investigadores del INTA decidieron incorporar las tecnologías de siembra directa y riego por goteo en los cultivos de hortalizas pesadas, reduciendo así la gran cantidad de recursos, insumos y tiempo utilizados.

La siembra directa es una técnica de cultivo que no utiliza ningún implemento para “dar vuelta” la tierra. Los restos de los cultivos se distribuyen de forma uniforme y se dejan en el suelo para evitar su erosión y servir de aporte de materia orgánica para los próximos cultivos.

Entre sus principales beneficios se observa que esta cobertura de restos vegetales, que se mantiene de cosechas anteriores, ayuda a conservar la humedad del suelo y reduce en cantidad e intensidad las tareas sobre los cultivos a lo largo del ciclo productivo. Además permite un control más eficiente de las malezas por lo que achica el uso de herbicidas. En esta experiencia particular, la implementación del riego por goteo optimizó también la utilización de los recursos hídricos. Los resultados demostraron el ahorro de un 50 % en agua y un 65 % las tareas de laboreo.

En base a los estudios realizados por los técnicos del INTA, la adopción de estas tecnologías aumentó considerablemente los rindes. “Nuestros ensayos duplicaron los mejores rendimientos obtenidos en esta zona con riego por surco y fueron cuatro veces superior al promedio”, afirmó Juan Pablo D´Amico, integrante del instituto. El zapallo anquito rindió hasta 50.000 kilogramos por hectárea.

“Queríamos combinar el riego por goteo y los beneficios de la siembra directa, debido a que previene la erosión y reduce la degradación del suelo y, además, sumamos ventajas como reducción en el uso de combustible, agua y energía para riego”, destacó Patricio Varela, referente en tecnologías de riego, quien también formó parte del equipo que desarrolló el trabajo.

Por otra parte José Luis Tedesco, vicepresidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), consideró de gran importancia buscar alternativas sustentables para los cultivos de importancia regional. “Queremos poner en valor los resultados contundentes de esta experiencia. La incorporación de tecnología puede marcar la diferencia”.

Este trabajo resulta significativo si se considera que la siembra directa suele utilizarse con mayor frecuencia en cultivos “tradicionales” como la soja, el maíz o el trigo, pero es menos común en hortalizas pesadas como el zapallo o la cebolla. Por lo tanto, las investigaciones de este tipo abren la puerta al desarrollo sustentable del sector hortícola mediante la tecnificación, maximizando sus márgenes productivos y de rentabilidad.

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