Clausuran en Chaco un depósito que vendía frutas y hortalizas informalmente

|Chaco|

El día lunes 8 de enero, la Municipalidad de Resistencia clausuró un galpón informal de venta de frutas y hortalizas ubicado en los alrededores de la Cooperativa Frutihortícola Noreste, centro oficial para la comercialización de este tipo de mercadería.

Américo Barúa, presidente de la institución, resaltó las gestiones realizadas desde el mercado para evitar la instalación de este tipo de garajes, los cuales venden frutas y verduras sin respetar las normativas vigentes. Estos hechos preocupan a varios mercados del país, que entienden como competencia desleal la comercialización por fuera del circuito oficial, lejos de controles sanitarios y fiscales.

“Estamos tratando de defender al Mercado, que es el ámbito de comercialización y de concentración. Lo planteamos hace ya dos años, lidiando con algunos galpones que estaban surgiendo. Pero la gestión más fuerte la venimos haciendo hace seis meses con la Municipalidad” relata Barúa.

El cierre de estos locales no resulta del todo sencillo ya que, en palabras del dirigente, “las ordenanzas siempre dejan un vacío legal que dificulta actuar, con habilitaciones a medias en algunos casos”. Sin embargo, luego de reiteradas denuncias y reclamos, llegó la clausura del depósito.

Barúa explicó a Revista InterNos que su intención como dirigente es, ante todo, cuidar las fuentes de trabajo. “Acá hay 200 asociados que viven de la Cooperativa, más 600 personas que trabajan directa o indirectamente en la misma. Y tenemos 900 pequeños clientes que nos compran todos los días. Si no buscamos una estrategia fuerte para defender a los mercados, esta será la tendencia de una problemática extendida a todo el país” asegura.

Una realidad nacional

La dureza de los controles y normativas dentro de los mercados, dice Barúa, es uno de los motivos que fomenta cada vez más la venta paralela. “Nosotros no le tenemos miedo a la competencia, sólo decimos que dentro de los mercados tenemos que cumplir con la normativa de Senasa, la DGI, Rentas y negociar con los sindicatos, mientras los que están por fuera no”.

Pero este es sólo uno de los factores. En un contexto general de crisis, la venta marginal responde a una realidad económica de sectores que encuentran en la comercialización de frutas y hortalizas una salida financiera eficaz. Es por esto que los esfuerzos de los organismos nacionales se dirigen al Estado, exigiéndole políticas que ordenen y centralicen el sistema comercializador.

El surgimiento de estos galpones paralelos posee una lógica que se repite en varias provincias. “Las personas que no entran en los mercados saben que tienen que vender sus producciones por otros caminos. Córdoba está teniendo problemas, Corrientes está teniendo problemas, al igual que el Conurbano, donde se calculan que existen alrededor de 400 galpones. Si no se regula esta problemática, esto va a ser una guerra de pobres contra pobres” explica el dirigente.

La Fenaomfra, una herramienta de cambio

En este contexto, la Federación Nacional de Operadores de Mercados Frutihortícolas (Fenaomfra) es una herramienta de discusión con la cual los mercados de todo el país pueden hacer frente a situaciones de este tipo.

En la actualidad, a través de Fenaomfra se dan las discusiones sobre  problemáticas impositivas, laborales, de trazabilidad, buenas prácticas y promoción del consumo. “Debemos luchar porque los mercados sean los únicos canales de abastecimiento mayorista, declarados de interés nacional” concluye Barúa.