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Producción

Arándanos: El Ministerio de Trabajo eliminó el máximo de cosecha por jornada laboral

|Argentina|

En el día de ayer, la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) dejó sin efecto un artículo de la Resolución 236/2018 que delimitaba el máximo permitido de cosecha para los recolectores de arándanos por jornada laboral.

A partir de un requerimiento la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) dicha norma (emitida en 2016) establecía que durante un jornal de ocho horas un trabajador podía recolectar como máximo 14 bandejas de 1,800 kilogramos cada una (un total 25,2 kg). Dos años después, con el objetivo de “revisar” la medida, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social suspendió sus efectos jurídicos por el plazo de un año, período en el que se realizarán “estudios técnicos” sobre la actividad.

Dichos estudios se realizarán en la región del NOA (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres), en el NEA (INTA Concordia) y en la Provincia de Buenos Aires, en el INTA San Pedro. Tendrán como objetivo definir de una vez por todas una reglamentación que proteja los derechos laborales de los recolectores sin perjudicar a su vez a la actividad arandanera, hoy con perspectiva de crecer en exportaciones. No es menor recordar las idas y vueltas que se vivieron a finales de 2016 y principios de 2017 con las contradictorias resoluciones emitidas por la CNTA y AFIP respecto a este tema.

La presión del sector empresario y productor por volver a dar esta discusión tuvo sus frutos. El texto publicado en el Boletín Oficial afirma que la suspensión de la Resolución fue acordada entre la UATRE en representación del sector trabajador; por Argentinean Blueberry Committee (AGB) por parte del sector empresario y por el ya mencionado ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad, como parte del Estado y mediador en la problemática.

Cabe destacar que el Comité Argentino de Arándanos (ABC) sostuvo este reclamo desde 2016, al considerar que de mantenerse vigente sería “la desaparición de la industria”, según expresó Federico Bayá, presidente de la entidad, quien por entonces entendía que el número máximo por jornal debía extenderse a 40 kilos.

En sintonía se expresaba Omar Chiarello, presidente de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), quien aseguraba que los 25 kilos que había determinado la CNTA “apenas roza la mitad de lo que se cosecha en temporada alta, en los meses de octubre y noviembre”.

También estuvo presente en la conversación el área de Economías Regionales de CAME, la cual afirmó en varias oportunidades que de convalidarse esta modificación de la CNTA se perjudicaría seriamente a zonas del interior del país, quedando fuera de competencia en los mercados internacionales por la suba de los costos de producción. El reclamo había sido acompañado por las diferentes cámaras y asociaciones de productores de arándanos.

Comercialización

Se enciende la alarma en productores y exportadores de cítricos

|Argentina|

La producción de cítricos de nuestro país atraviesa un momento sensible. En los últimos meses, la fuerte suba de los costos productivos a raíz del aumento del tipo de cambio, la caída de la demanda interna y una exportación decreciente pintan un panorama complejo para la actividad.

Hoy un pequeño o mediano productor paga un agroquímico 40% más caro que a principio de año. Sin embargo, el precio por su mercadería se mantiene estable o incluso a la baja en algunos casos. “Los costos tienen un fuerte componente dolarizado y el mercado interno no acompañó esta suba del dólar, los márgenes de rentabilidad se han reducido”, dice a Revista InterNos José Carbonell, titular de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus). El combustible, con su valor directamente atado a la moneda estadounidense, es el ejemplo más significativo de este encarecimiento en los costos, ya que es el que tracciona gran parte de la producción y comercialización.

Carbonell asegura que en los últimos meses han disminuido también las exportaciones (sobre todo de cítricos dulces, ya que el limón tiene una realidad particular) por la falta de inversión consecuencia de la menor rentabilidad del sector productivo. “Al no hacer inversiones no hay calidad ni cantidad para exportar”. Y agrega: “Una vez más los que producimos tenemos que trabajar para un Estado que no genera las condiciones necesarias para la inversión. Hoy en Argentina el crédito para producir directamente no existe”.

Por otro lado, el dirigente consideró que el acomodamiento del tipo de cambio fue una realidad inevitable para el gobierno nacional, pero se mantuvo en desacuerdo con la decisión de colocar retenciones a la exportación de la actividad primaria (una medida que se propuso como temporal) y de anular la devolución de los reintegros. “Cuando uno penaliza una exportación desestimula la actividad, nadie se va a meter en un negocio a pérdida. Es una suma muy importante que luego no se ve compensada”.

Hoy nuestro país ha perdido su lugar en los mercados del mundo en la exportación de naranjas y mandarinas. En este último producto el dato es demoledor: desde 2007 en adelante se bajó de 120 mil a 35 mil toneladas exportadas anualmente.

El pasado lunes, el área de Economías Regionales de CAME publicó un informe sobre la brecha de precios entre origen y destino de productos agroindustriales durante el mes de noviembre. Allí la tendencia para los cítricos dulces (naranja y mandarina) marcó una diferencia importante entre lo que recibe el productor por su mercadería y lo que paga el consumidor final en góndola. “Siempre hubo una diferencia importante, no es un fenómeno nuevo”, expresa Carbonell, pero aclara que lo preocupante no es la brecha en sí misma (generada por los distintos factores de la cadena de comercialización) sino la pronunciada caída en los precios que recibe el productor por la fruta. Por ejemplo, según CAME, en la mandarina el precio al productor bajó un 29% respecto a octubre.

Dentro de la actividad citrícola, quizás quien ofrezca una realidad más optimista sea el limón, que tiene una fuerte pata en la exportación y se aseguró la apertura del mercado estadounidense luego de 17 años. Sin embargo, Carbonell se mostró cauto en este punto: “Luego de abrir un mercado hay que ingresar con mucho cuidado y con buena calidad. Creemos que la exportación seguirá creciendo en 2019”. La contracara de esto es la Unión Europea, quién ha buscado aumentar sus exigencias fitosanitarias y elevar sus aranceles para la importación de cítricos argentinos en los últimos meses.

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Producción

Cebolla nacional: mejores perspectivas de exportación pero menor superficie cultivada

|Buenos Aires|

El INTA Hilario Ascasubi publicó un detallado informe sobre la campaña 2018/2019 de cebolla en Argentina. Entre las principales conclusiones se afirma que habrá una disminución de las regiones cultivadas, pero se aseguran mejores perspectivas para la exportación por el comportamiento de los mercados.

El informe señala que, según una encuesta anual que se realiza en la zona del valle bonaerense del Río Colorado (principal zona productora), la superficie implantada en el sur de Buenos Aires arroja una intención de siembra de 8.692 ha, casi un 10% menos que el año anterior.

La caída en términos productivos se da por los altos precios en los insumos, cotizados en dólares, lo que impide expresar el potencial de los diferentes cultivares. A su vez, una menor cantidad de nevadas en la cordillera produjo una restricción hídrica, lo que reduce la superficie implantada.

Por eso la cosecha de este año tendrá una oferta relativamente acotada, producto de la escasez de agua de riego y los insuficientes recursos económicos de muchos productores. Desde INTA aseguran que  el comportamiento climático será fundamental para obtener una cebolla sana y de calidad exportable.

A pesar del panorama que presenta la producción local, el contexto externo ofrece mejores perspectivas para el año 2019 por dos motivos. El primero es el aumento del precio de la cebolla en Brasil a causa de algunos problemas de mildiu (enfermedad que ataca al tallo y las hojas de la planta) en los cultivos del sur. El déficit de oferta calculado para los meses de abril y mayo es de más de 100 mil toneladas, momento en que la producción argentina puede obtener buenos precios por sus productos.

El otro motivo es la disminución de la oferta en Europa (presenta la cosecha de cebolla más baja desde 2006), principalmente en Holanda, gran abastecedor del mercado brasilero. Falta de precipitaciones primero y luego temperaturas por encima de lo normal afectaron considerablemente distintas zonas productivas del continente: se estima una disminución del orden del 15% (a excepción de España, que sí tuvo buena productividad y calidad). El golpe más importante lo recibió Holanda, donde sólo se cosecharon 850.000 toneladas de cebolla, lo que representa un 35% menos que el año anterior.

Debido a esta reducción de la oferta, los precios se encuentran en valores entre los 0,30 y 0,40 euros por kilo, que es un 50% más caro que el año anterior. Aparecen entonces otras alternativas para suplir la falta de mercadería y se aceleran los contactos comerciales con operadores del hemisferio sur en Argentina, Nueva Zelanda y Australia.

Respecto a la exportación de la campaña actual, datos de Senasa informan que en 2018 se exportaron 87.345 toneladas de cebolla, de las cuales 79.059 fueron a Brasil y 8.194 a Paraguay. De todos modos, este valor fue relativamente bajo comparado con los promedios de años anteriores que fluctuaban alrededor de las 150.000 toneladas.

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Producción

Los trabajadores rurales cobrarán un bono de fin de año de $5000

|Argentina|

La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) anunció el pago de un bono de fin de año no remunerativo que alcanzará los 5000$. El mismo se realizará en dos cuotas: 2500$ en diciembre y 2500$ en febrero de 2019. El gremio anunció que el bono será asignado al “personal permanente continuo de establecimientos agropecuarios y a quienes trabajan en la actividad avícola y porcina”.

Vale recordar que el gobierno nacional publicó el pasado 13 de noviembre el Decreto de Necesidad y Urgencia 1043/2018, donde asignó un bono de fin de año a los empleados del sector privado. Sin embargo, de esta normativa quedaron excluidos los trabajadores del sector público nacional, provincial y municipal; Régimen de Trabajo Agrario y del Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.

Por eso Alberto Barra, secretario de prensa de UATRE, realizó a la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), dependiente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, el pedido formal de un pago único de $6.600. “Pedimos un bono que se pague en un solo pago pero en la negociación se va a establecer la modalidad, no queremos que nos vengan con un bono pagadero en cuotas”, había declarado el dirigente. Finalmente, el bono que se discutió “por fuera” del decreto presidencial fue de 5000$ y se abonará en dos cuotas, según se definió este lunes.

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