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Mercados

Un año atípico pero positivo en ventas

|Argentina|

Después de atravesar un año complejo a causa de la pandemia, los mercados concentradores de todo el país registraron algunos cambios en su actividad diaria. Además de demandar mayor organización en términos sanitarios, la situación mundial trajo consigo modificaciones en lo comercial para los mayoristas.

El flujo de ventas durante el 2020 fue quizás el elemento que más se destacó en la cotidianeidad de los mercados. Durante los primeros meses de la pandemia, los grandes abastecedores observaron un incremento en sus ventas en comparación a años anteriores. Básicamente, hubo un aumento del consumo de frutas y verduras en los hogares argentinos tras las disposiciones de aislamiento lo que hizo que , ante la incertidumbre, las personas se abastecieran de mayor cantidad de alimentos y aumentaran la cantidad de comidas preparadas en casa. Este análisis es compartido por el Mercado Central de Buenos Aires, el Abasto de Río Cuarto S.A, el Mercado de Productores y Abastecedores de Santa Fe, el Mercado de Santiago del Estero (COMECO), el de Productores de Rosario, el Mercado de Godoy Cruz y el Abasto de Córdoba.

Con el correr de los meses, la comercialización se estabilizó y mostró cifras dentro de los parámetros normales en los momentos de mayor consumo - como suelen ser las fiestas de fin de año- pero no hubo bajas.  A pesar de los períodos de “mesetas” comerciales, en ningún momento los mercados registraron pérdidas o caídas del consumo. Esta situación representó una oportunidad de crecimiento, al igual que lo fue para muchos otros rubros considerados esenciales durante el aislamiento.

El Mercado Central de Buenos Aires - que lleva un registro estadístico de ingresos- si pudo comprobar  un aumente de ventas sobresaliente que se extendió por varios meses durante el 2020. “Las ventas en el mercado fueron 7,5 % superiores en 2020 a 2019. Esa diferencia se mantuvo hasta la semana 53 y en las dos primeras semanas de 2021. Llegamos a la conclusión de que el  año pasado fue el mejor en 35 años de historia del Mercado Central”, manifestó a InterNos Mariano Lechardoy, jefe de estadísticas y Transparencia del MCBA.

La presencia de nuevos compradores fue otra de las novedades este año en los concentradores. El aumento en la demanda de frutas y hortalizas, la restricción de ciertas actividades y el crecimiento del desempleo hizo que muchas personas encontraran en el rubro frutihortícola una oportunidad. Las calles argentinas se poblaron de verdulerías y los mercados de nuevos clientes. "Entendieron que nuestro rubro está al alcance de todos porque no tienen que esperar a proveedores ni que la mercadería llegue en algún transporte. Acá las personas vienen, compran y van reponiendo en muy poco tiempo. A eso se le sumó también los deliverys de frutas y verduras o la venta de bolsones por internet”, explicó Javier Ripke, operador del mercado de Santa Fe.

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El presidente de la Cámara de Operadores del mercado de Córdoba, Raúl Romero  y Gustavo Suleta, administrador del mercado de Rosario, coincidieron con los dichos de su colega santafesino. Ambos sostuvieron que el crecimiento en ingresos a los mercados fue realmente notorio durante todo el año pasado. En Córdoba, por ejemplo, el promedio de ingreso de vehículos al mercado se mantuvo en los 300 por día, una cifra más abultada de lo que se observaba en el 2019.

Por su parte Suleta aseguró que el aumento de nuevos clientes tuvo que ver con la facilidad del rubro, pero aclaró que no es una tarea sencilla de sostener en el tiempo. “Las verdulerías son uno de los negocios que más fácil se monta, es muy poco lo que necesitas para hacerlo. A pesar de eso también hay muchos que seguramente quedarán en el camino porque el rubro no deja de tener una metodología de trabajo a la que hay que adaptarse y el oficio del verdulero no es algo sencillo. Lo cierto es que la cantidad de comercios minoristas se va renovando todo el tiempo. Esto no solo es una oportunidad para el mercado, porque implica más vendedores en la calle, también colabora en la redistribución de las ventas”, manifestó el rosarino.

A ese factor se le sumó la diversificación de origen de compradores, un hecho que surgió a raíz de las restricciones de circulación que se llevaron adelante en muchas provincias durante la pandemia. “A partir de los controles que llevamos adelante por la pandemia, registramos un incremento de clientes de otras zonas cercanas a Rio Cuarto. Empezamos a recibir gente de otras localidades, del norte de La Pampa, San Luis o del Sur de Santa Fe. Vimos un aumento considerable, más del doble de lo que veníamos teniendo previo a la pandemia”, explicó Ernesto Guevara, presidente del Mercado de Abasto de Río Cuarto S.A.

“A partir de los controles que llevamos adelante por la pandemia, registramos un incremento de clientes de otras zonas cercanas a Rio Cuarto (...) Vimos un aumento considerable, más del doble de lo que veníamos teniendo previo a la pandemia” Ernesto Guevara.

Las limitaciones impuestas sobre el transito interprovincial no generaron grandes complicaciones en los mercados por su condición de actividades esenciales, salvo algunas excepciones. Los camiones de carga que tenían que circular por las rutas aledañas a San Luis durante un buen tiempo se vieron dificultados y esto afectó a los mayoristas de Mendoza. "Si bien nuestro mercado es más chico y no entran camiones directamente, tuvimos algunos inconvenientes cuando se limitó la circulación. En ese momento hubo algunos faltantes de mercadería en los grandes abastos y eso nos afectó directamente. Sin embargo, con los meses se normalizó", comentó Sergio Fernández, operador del mercado de Godoy Cruz.

El panorama optimista en relación a las ventas parece sostenerse para este nuevo año en los mayoristas. Durante las primeras semanas de 2021  la comercialización se mantuvo estable y se espera que por unos meses los indicadores sigan así. Si bien es bastante pronto para hacer estimaciones, los mercados consideran que este año va a ser de buenas ventas porque el flujo de personas en general empezó a normalizarse en comparación a lo que fue el 2020. “La expectativa es que este año mejore todo, que se vaya adquiriendo una nueva normalidad que se parezca a la vieja normalidad y que nuestro sector siga abasteciendo de frutas y verduras frescas a la población”, señaló Carlos Otrino, director del Mercado de Santa Fe.

Una de las apuestas más innovadoras para el 2021 en los concentradores tiene que ver con las nuevas herramientas y canales de venta. Como ya lo venimos contando desde este medio, la era digital tocó la puerta del rubro frutihortícola y es muy probable que los próximos pasos sean en este sentido. En el año que pasó, la mayoría de los mercados no solo vieron un aumento en la cantidad de clientes sino también en la manera en que estos se acercan al rubro. Las consultas y las compras dejaron de ser personales y pasaron a ser vía Whatsapp o Redes Sociales. Estas herramientas quizás sean una nueva posibilidad de crecimiento para los mayoristas.

Vale la pena mencionar que durante el año pasado las ventas de los mercados no fueron las únicas que sufrieron modificaciones. Quienes estuvieron al frente de cada concentrador debieron tomar decisiones dentro y fuera de los predios en un contexto bastante hostil. Se ocuparon de aceitar la logística, de cuidar la salud de sus trabajadores y de reafirmar su compromiso como abastecedores nacionales.

"Trabajamos mucho en el tema de los horarios, en los protocolos, cambiamos las rutinas de limpieza, pusimos mucha atención en el afluente de gente que iba al mercado entre otras cosas. Nos preocupamos por abastecer a toda la sociedad, publicamos los precios mayoristas en nuestras redes para darle un seguimiento y para que los consumidores tuvieran una referencia. Fue un año muy duro y tuvimos que trabajar en muchas aristas." Javier Franzini

“La cuestión comercial durante esta pandemia se volvió algo secundario. Los mercados, y el de Santiago del Estero en particular, tuvieron que utilizar todos los recursos y  ser ingeniosos a la hora de garantizar la operación. Trabajamos mucho en el tema de los horarios, en los protocolos, cambiamos las rutinas de limpieza, pusimos mucha atención en el afluente de gente que iba al mercado entre otras cosas. Nos preocupamos por abastecer a toda la sociedad, publicamos los precios mayoristas en nuestras redes para darle un seguimiento y para que los consumidores tuvieran una referencia. Fue un año muy duro y tuvimos que trabajar en muchas aristas. El compromiso de cada administración fue incansable y fue desgastante porque era algo que no conocíamos”, concluyó Javier Franzini, administrativo de COMECO.

 



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