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Política Sectorial

Presentan un proyecto de ley para certificar la producción de yerba mate sin trabajo infantil

|Misiones|

El pasado lunes 18 de octubre se presentó en la Cámara de Diputados de Misiones un proyecto de ley con el objetivo de identificar en góndola las marcas de yerba mate que producen su mercadería libre de trabajo infantil y trabajo forsozo en las cosechas.

El proyecto fue presentado con la firma del Diputado Hugo Passalacqua, vicepresidente de la Cámara de Representantes, en el marco de la campaña “Me gusta el Mate sin Trabajo Infantil”, lanzada por la ONG Sueño para Misiones.

“Hoy el consumidor cuando va a una góndola no tiene la elección de saber cómo se hizo ese producto, la información es meramente alimentaria o nutricional. Lo que buscamos con este proyecto es que la yerba mate tenga una certificación, un sello que garantice que está libre de trabajo infantil y así también dar un voto de confianza a la empresa, y a su cadena de suministros”, dijo a InterNos Patricia Ocampo, directora de la ONG Un Sueño para Misiones.

Leer también: Patricia Ocampo: "Hoy el consumidor desconoce si la yerba que compra está producida con trabajo infantil"

En los cultivos intensivos como la yerba, la cosecha se paga “a destajo” y el volumen se vuelve trascendente: más se cosecha, más se cobra. La precariedad económica que sufren los jefes y jefas de hogar que se dedican a estas tareas es uno de los motivos que explica la incorporación temprana de sus hijos e hijas al mundo del trabajo en tareas asalariadas.

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La organización Un Sueño para Misiones señala que un gran porcentaje de la yerba mate provincial se produce, directa o indirectamente, con trabajo infantil. Y aunque no hay datos oficiales, un relevamiento de la Universidad Misiones mostró que los hijos de los tareferos comienzan a trabajar en el yerbal entre los 5 y los 13 años. La realidad del sector puede verse en el documental producido por la organización, acá.

Entonces, ¿la solución es económica? En parte. La idea de este proyecto es que el consumidor elija en góndola un producto certificado, pagando adicional por ese paquete de yerba, que volvería directamente al productor. Este, a su vez, ofrecería un dinero extra a sus cuadrillas rurales.

Esta solución busca, por un lado, que los consumidores sean parte consciente de la cadena; a su vez, apunta a resolver en parte el problema del trabajo infantil en los campos sin generar necesariamente conflictos con las empresas que, en muchos casos, argumentan falta de rentabilidad para afrontar cambios estructurales en su política salarial.

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La característica de esta ley es que requiere de la voluntad, no es una ley que obliga. El consumidor elige un producto certificado, paga una moneda más, pero esa moneda va directamente al cosechero. El productor recupera el dinero extra que le da al cosechero a través de un mejor precio de venta en góndola”, explicó Jorge Kordi en el documental Me gusta el Mate sin Trabajo Infantil.

“Como consumidores vamos a poder elegir marcas que generan trazabilidad en el producto, una trazabilidad justa, una trazabilidad en la cadena de suministros que garantice que cumplió con los estándares que son fundamentales para cuidar a la gente”, concluyó Patricia Ocampo.

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