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Política Sectorial

Huertas por baldíos: un polémico proyecto del intendente marplatense

Foto: Diario Diagonales

|Mar del Plata|

Huertas hortícolas y canchas de fútbol en terrenos baldíos. Eso es lo que propuso el intendente de Mar del Plata, Carlos Arroyo, a través de un memorándum publicado el pasado 17 de julio.

El documento incorpora un “Mega proyecto Huertas” que tiene como objetivo la creación de un programa de Huertas Comunitarias cuya realización estará a cargo de la Subsecretaría de Desarrollo Productivo. Su publicación generó revuelo por el tono de la redacción y lo expeditivo de la solicitud: el funcionario estableció 15 días para que los funcionarios municipales pongan en marcha el plan, a riesgo de considerarse como “falta grave” su incumplimiento.

Cómo se hará

Carlos Arroyo, intendente de Mar del Plata

El proyecto parece de compleja aplicación. En principio, la Subsecretaría de Desarrollo Productivo haría un relevamiento de los terrenos que posean una “superficie adecuada” para las tareas agrarias. Luego acordaría con la subsecretaría de Seguridad la participación de policías para controlar las huertas, evitando “el ingreso de extraños” al lugar. El Ente Municipal de Servicios Urbanos (Emsur) y las delegaciones municipales serían las encargadas de roturar la tierra y limpiar los terrenos. A su vez, la Secretaria de Desarrollo Social organizaría en cada barrio a un grupo de vecinos para cuidar, junto con las fuerzas de seguridad, las plantaciones que se realicen.

Finalizando el documento, el intendente solicita al INTA la provisión de semillas de maíz, zanahoria, tomate, zapallo o “cualquier vegetal útil” para las huertas.  Además, convoca a la población a sumarse al proyecto con la colaboración de elementos de labranza o conocimiento técnico sobre producción hortícola.

Contradicciones y malestar en productores hortícolas

Quien expresó disconformidad con el documento fue Ricardo Velimerovich, presidente de la Asociación Frutihortícola de Productores y Afines de Mar del Plata. El dirigente se mostró sorprendido por un proyecto que “pondrá a los entes de servicio a arreglar los terrenos para las huertas, cuando hoy no se está resolviendo el problema de los caminos rurales” tan reclamados por el sector.

Ricardo Velimerovich, dirigente hortícola

Estudio Malaquita

Cabe recordar también que los productores del cinturón verde marplatense recibieron en los últimos meses el impacto de factores climáticos adversos, como lluvias continuas y granizo. A pesar de las reiteradas solicitudes, desde la intendencia no dieron respuestas para apaciguar la crisis de los productores, que debieron endeudarse en dólares para sostenerse en la actividad. Por lo tanto Velimerovich entiende que, de realizarse, el abastecimiento de semillas y fertilizantes a huertas urbanas sería contradictorio, ya que esos insumos nunca estuvieron disponibles con tanta facilidad para los horticultores locales.

Sin embargo, el dirigente considera que la instalación de estas huertas puede afectar la venta de los verduleros de la localidad, pero no tanto al sistema productivo periurbano. “Nosotros vendemos mucho hacia afuera de la ciudad, podemos reestructurar el sistema comercial. Nos va a afectar, pero poco. Sí se va a ver afectado el comercio de la verdulería del barrio en sus ventas”.

Finalmente, Velimerovich se mostró desconcertado por la forma en que está planteado el proyecto. Su control por parte de las fuerzas de seguridad, asegura, será de imposible realización, ya que hoy los efectivos policiales “apenas si pueden cuidar a la gente”.

A la expectativa

Si bien el espíritu de la legislación podría ser atractivo para la ciudad, lo cierto es que parece de muy difícil implementación por los controles y los recursos necesarios. El trabajo comunitario siempre es una opción ante la falta de alimentos y la escasez de trabajo. Pero está claro que cuando hablamos de comida los procesos productivos y de comercialización deben ser doblemente rigurosos, ya que se trata de la salud humana.

Foto: La Capital

En este sentido, la cuestión sanitaria parece uno de los puntos más flacos del proyecto, ya que se desconoce cómo serán los controles para determinar la inocuidad de los productos. “Terrenos hay muchos, pero tierras adecuadas para producir no tantas. No se puede producir en cualquier terreno. Tiene que haber profesionales porque se van a producir alimentos, no cualquier cosa”, explicó Velimerovich.

Finalmente, pero no por eso menos importante, cabe decir que el memorándum publicado no menciona ningún tipo de “papeleo” o trabajo previo a la utilización de los terrenos baldíos, lo cual podría generar conflictos con sus propietarios originales. Mientras la comunidad marplatense se encuentra a la expectativa, el proyecto sigue en marcha y las autoridades locales se encuentran trabajando en su ejecución.

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro

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