Argentina en estado de alerta por la “polilla de la vid”

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Senasa declaró la Emergencia Fitosanitaria en todo el país por la presencia de la plaga Lobesia Brotana en plantaciones de vid. Será hasta el año 2019 y se intensificarán medidas para prevenir su expansión.


Mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) declaró la emergencia fitosanitaria en todo el país por la presencia de Lobesia Brotana, conocida como “polilla de la vid”. De esta manera, se establece la responsabilidad de todos los actores de la cadena agroalimentaria para responder por la sanidad, inocuidad, higiene y calidad en los cultivos de vid.

Según indica el comunicado, se implementará una “estrategia de intervención a nivel regional en las áreas donde haya sido detectada la presencia de la plaga” a fin de evitar su establecimiento y dispersión hacia otras áreas. Por esta razón el estado de emergencia se extenderá por el plazo de dos campañas agrícolas, hasta el día 30 de junio del año 2019, adoptando y fortaleciendo las tareas de control, prevención y vigilancia en las plantaciones.

La Lobesia Brotana es una enfermedad que produce daños directos en las producciones, provocando pérdidas en los volúmenes y menor rendimiento por planta. Además, afecta la calidad de la fruta tanto para consumo en fresco como para vinificación.

La resolución 583-E/2017 señala que “es preciso declarar el estado de emergencia fitosanitaria, ya que dicha plaga ocasiona gravísimas pérdidas al sector frutícola y al complejo agroindustrial vitivinícola argentino, generando además serios perjuicios a la economía nacional”.

Aquellas producciones que no respeten lo apuntado por los artículos de dicha resolución podrán sufrir sanciones que incluyen la destrucción de plantas, productos y subproductos provenientes del cultivo infectado, como cualquier otra medida que resulte aconsejable para reducir el riesgo sanitario.

Senasa indica que en la actualidad son 170.00 mil las hectáreas cuarentenadas, distribuidas entre las provincias de Mendoza y San Juan. El organismo afirma que será obligatorio “implementar y aplicar las actividades de control químico-biológico y prácticas culturales” e “implementar un plan de contigencia” para aplacar la plaga.