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Producción

Aprobaciones y rechazos al Libro Blanco de la fruticultura

|Alto Valle|

Luego del decreto provincial que estableció la aprobación del Libro Blanco para la fruticultura del Valle, algunas de las entidades más representativas de la actividad expresaron sus posturas.

En diálogo con el programa Agrovalle, emitido por FM Del Sol, el presidente de la Cámara Frutícola de Cervantes, Carlos Ilu, mostró su profundo desacuerdo con el proyecto y su implementación. “Indudablemente no contiene a los pequeños y medianos productores. Por eso esta Cámara rechaza enfáticamente la propuesta. Se pretende achicar la fruticultura para que el negocio sea para unos pocos” manifestó con énfasis.

Días después de la publicación del decreto se desató la polémica. El gobierno de la provincia anunció mediante un comunicado oficial que el Libro Blanco poseía “acuerdo mayoritario” por parte de las cámaras frutícolas. Ilu rebatió esta afirmación: “No nos consta que haya 700 productores aceptando la propuesta. Es una cifra que han arrojado desde el poder Ejecutivo, pero que no es cierta”.

Por otro lado, el dirigente hizo hincapié en las dificultades que sufren los chacareros para ser competitivos en los mercados internacionales frente a países competidores como Chile o Sudáfrica. “Nuestro problema pasa por la falta de rentabilidad y eso es culpa del Estado. No de los productores. Argentina produce al mismo nivel que cualquier otro lugar del mundo. No es cierto que la fruta esté en decadencia”.

“Lo que está en decadencia -continuó- es el sistema comercial y la falta de rentabilidad a los productores. Nosotros no podemos manejar el precio de los combustibles, el precio de la electricidad ni de muchos ingredientes que tiene el costo de producción de la fruticultura, porque no depende de nosotros” expresó.

También dialogó con Agrovalle Horacio Pierdominicci, presidente de la Cámara Frutícola de Cipolletti, quien afirmó que el Libro Blanco “se había rechazado por unanimidad” mostrando su incredulidad por el decreto conocido días atrás.

Además se refirió a las palabras del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, que durante la última Fiesta de la Pera en Allen afirmó que la fruticultura de la región debía bajar sus costos.  “El gobernador nos dice que tenemos que bajar los costos e inmediatamente nos aumenta los ingresos brutos. ¿Cómo querés que bajemos los costos si nos están poniendo más impuestos todos los meses?” preguntó con cierta ironía.

En otro orden de cosas, Marcelo Loyarte, gerente de la Cámara Fruticultores Integrados (CAFI) relató que desde la entidad coinciden con algunos puntos planteados por el Libro Blanco, pero invitan a reflexionar sobre muchos otros.

En ese sentido, hizo referencia a la reunión mantenida el pasado viernes junto al ministro de Agricultura de la provincia, Alberto Diomedi y autoridades provinciales. “Se hicieron aportes pero no son temas cerrados, son reflexiones sobre puntos del libro que creemos que deberían trabajarse en las mesas que se convocarán a futuro. La provincia puso a disposición el Libro Blanco para trabajar lo que haya que trabajar para las reformas estructurales” mencionó.

Loyarte precisó los puntos del Libro Blanco que la CAFI considera necesario mejorar. “Creemos que no deberían ser las asociaciones de productores las únicas que reciban beneficios especiales. Además, no deberíamos pensar sólo en la baja de los costos, sino también en el agregado de valor. Por ejemplo, mejorar la cantidad de frutas de calidad por hectárea” finalizó.

Valor para la fruta

El pasado viernes 19 de enero, la Mesa de Contractualización fijó el costo de producción de la fruta en 34 centavos de dólar por kilogramo. Es lo que cuesta a los chacareros producir la fruta. Las empresas procesadoras no pueden ofrecer un precio por debajo del estipulado. “Es el mismo costo del año anterior; al aumentar el precio del dólar, ha sustentado lo que permite establecer el costo de producción” contó Ilu, en sintonía con otros dirigentes de la actividad.

Política Sectorial

Por qué el sector papero quiere frenar el avance de la papa transgénica

|Argentina|

Semanas atrás se conformó en Buenos Aires la Mesa Nacional de la Papa con representantes de las principales provincias productoras de este cultivo. Allí se trató la reciente aprobación de la papa transgénica “Spunta Ticar” –oficializada por Etchevehere en diciembre de 2018– que generó mucho rechazo en el sector papero.

Esta nueva variedad es resistente al virus del PVY, una enfermedad que está presente en por lo menos el 50% de las plantaciones. Sus efectos provocan deformación y decoloración en las hojas, lo que hace que la planta pierda su capacidad fotosintética, provocando un menor crecimiento del tubérculo y la caída de su productividad. Pero entonces, ¿por qué el sector papero rechaza su salida al mercado?

Integrantes de la cadena expresaron su disconformidad ante este evento biotecnológico y advirtieron que puede causar “graves efectos sobre la actividad”, ya que los países importadores de los productos derivados de papa no admiten el consumo de OGM, por lo que la producción y la industria procesadora podrían verse profundamente perjudicadas.

Revista InterNos se contactó con Juan Pérsico, presidente de la Asociación de Productores de Papa Semilla de la provincia de Buenos Aires (APPASBA) quien se mostró “absolutamente crítico de la aprobación del evento” y consideró que la decisión “fue realmente infantil, no admite contemplaciones”.

Pérsico no ahorró adjetivos a la hora de describir su desconcierto respecto a los principales funcionarios de la Secretaría de Agroindustria como Guillermo Bernaudo (secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca), Andrés Murchinson (secretario de Alimentos y Bioeconomía) y por supuesto quien la encabeza, Luis Miguel Etchevehere. “Cuando años atrás le planteamos a Buryaile los posibles efectos de esta aprobación, lo entendió. Lo mismo con el gobierno anterior. Pero acá no quisieron escuchar, nunca fuimos consultados. Fue una insólita aprobación a espaldas de la cadena, aseguró.

Actualmente, ni el mercado nacional ni los mercados internacionales aceptan papa genéticamente modificada. Es decir, existe tolerancia cero respecto a los productos derivados de la papa transgénica. “Quiero creer que acá hay algo más que la torpeza de un funcionario, porque las organizaciones agrarias en su totalidad están en contra; a eso sumale entidades sanitarias como Senasa, productores, la industria. El 99% del sector está en contra y el 1% a favor, que es el bolsillo de Arguelles”, dijo en referencia al titular de la empresa Tecnoplant (perteneciente al grupo Sidus) que a través de la inversión privada posibilitó el desarrollo del evento.

Pérsico aclara que no está en contra de los OGM, pero asegura que su aplicación está “mal direccionada”. “Aplaudo el desarrollo que hizo Fernando Bravo (NdE: se refiere al investigador del CONICET que realizó la investigación de este desarrollo, luego financiado por Tecnoplant para sus pruebas a campo y salida al mercado), reconozco su voluntad científica y la dificultad del descubrimiento que llevó adelante. Pero su aprobación es una catástrofe para el sector”.

El dirigente afirma que harán uso de todas las herramientas legales para frenar el avance de este evento transgénico, al que todavía le falta la aprobación de la Comisión Nacional de Semillas (CONASE). “Si tenemos que solicitar la intervención de Macri lo haremos”, expresó. La conformación de la Mesa Nacional de la Papa tiene como objetivo realizar acciones conjuntas para impedir la salida de esta variedad al mercado.

El encuentro en Buenos Aires incluyó a representantes de los productores de Córdoba (FAA), Villa Dolores (Comisión de Productores de la Sociedad Rural), FENAPP, APPASBA; también de las industrias procesadoras, laboratorios de análisis de Buenos Aires y Córdoba, INTA Balcarce, Facultad de Ciencias Agrarias (UNMdP) y de la Estación Obispo Colombres (Tucumán).

“Estamos hablando del tercer producto en importancia para alimentar a la humanidad. Esta gente no entiende lo que eso significa y son los responsables de tomar las decisiones”, concluyó Pérsico.

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Producción

Daniel Caldiz: “Diversificando la producción, se diversifica también el riesgo productivo”

|Argentina|

La papa es el principal cultivo hortícola a nivel mundial: actualmente se producen unas 20 millones de hectáreas, con un volumen total de 340 millones de toneladas anuales. En nuestro país se cultivan aproximadamente 70.000 hectáreas por año y también es el principal cultivo hortícola. Revista InterNos conversó con Daniel Caldiz, ingeniero agrónomo y director global de investigaciones en agronomía de la multinacional McCain, para conocer la actualidad del cultivo por región y las posibilidades que significa incorporar tecnología a la hora de optimizar la producción.

Su exposición en el Congreso ASAHO, realizado en 2018, se centró en la idea de “intensificación sostenible” para el cultivo de papa. ¿Qué significa este concepto?

Intensificación sostenible refiere al incremento en la producción sin afectar negativamente los recursos y el medio ambiente. Considera aspectos vinculados al suelo, su materia orgánica y estructura; salinización, compactación, falta de rotaciones o ineficiente uso del agua. Contempla también la importancia de mantener la biodiversidad de los sistemas productivos.

¿Qué estrategias agronómicas son necesarias para sostener el cultivo en el tiempo?

Principalmente, pensar en un manejo integrado: adecuada selección de lotes que provengan de rotaciones con cereales u otros cultivos y la implementación de un plan de manejo que considere la utilización de herramientas biológicas (nuevas variedades, controladores biológicos), físicas y químicas, según corresponda su aplicación.

¿Cómo están los rendimientos de papa por región en Argentina?

El rendimiento promedio a nivel país es de alrededor de 35 ton/ha. Los rendimientos más altos se alcanzan en el sudeste de la Provincia de Buenos Aires, donde con variedades de ciclo largo ya se han logrado 80 ton/ha. En Mendoza y Río Negro también es posible obtener hasta 70 ton/ha; en tanto que en otras regiones como Tucumán y Córdoba se obtienen hasta 45 ton/ha. En el cultivo de primavera de San Luis es posible obtener hasta 55-60 ton/ha.

No son pocos los productores que llevan adelante la diversificación destinada al mercado y al procesamiento industrial, ya sea con chips, puré o bastones pre-fritos congelados. De esta manera producen para diferentes nichos y con diferentes variedades, con lo cual también diversifican el riesgo productivo.

(NdE: Recientemente, en la Mesa Nacional de Papa, se señaló el marcado crecimiento de variedades con destino industria en la región bonaerene: las que van a chips y fritas subieron de 390 a 490 hectáreas y las punta (consumo fresco) pasaron de 1634 a 1440 hectáreas).

¿Qué hay que tener en cuenta para realizar agricultura de precisión en este cultivo?

Se realiza básicamente a través del relevamiento de imágenes satelitales históricas que proveen el NDVI, o índice verde. Valores más altos indican áreas de una región o de un lote con mayor productividad histórica y viceversa. En función de ello se identifican áreas con productividad similar sobre las que se aplican prácticas de manejo específicas. Por ejemplo, si en un área del campo se identifica una baja productividad histórica, corresponde realizar un análisis in situ para determinar si esta baja productividad es producto de baja fertilidad, compactación, presencia de residuos de herbicidas, etcétera. Y una vez identificada la causa se puede aplicar la acción correctiva correspondiente.

La agricultura de precisión también sirve para evaluar el estado de los cultivos durante su crecimiento y con el mismo criterio de especificidad aplicar prácticas de manejo. Si se identifica la presencia de una enfermedad en un área del lote es factible realizar una aplicación dirigida sólo a esa área, con lo cual se reduce la cantidad de fungicida que se aplican y se aumenta la eficiencia en el uso del recurso.

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Producción

El INTA implementa un programa de sanidad controlada para viveristas

|Buenos Aires|

La Agencia de Extensión INTA San Pedro implementó un programa de sanidad controlada para rosas libres de virus. Lo hizo junto a la Cámara de viveristas del noreste de la Provincia de Buenos Aires. El programa se apoya en tecnologías digitales que permiten la trazabilidad de todo el proceso.

La presencia de virus en las rosas afecta a la producción de los viveros de la región desde hace tiempo. Las pérdidas, en términos de productividad, pueden superar el 50% de la superficie trabajada.

Para solucionarlo, el INTA entrega desde hace varios años material libre de virus a los productores de la zona. Sin embargo, esta medida parece no haber resultado suficiente. Con esto en mente, la agencia anunció un programa de sanidad controlada en la región. Será un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado para lograr la producción de rosas libres de virus.

Según explicaron desde el INTA, la medida no solo va a redundar en un beneficio a los productores. Será además en favor del consumidor, porque “las plantas libres de virus son de mayor calidad, duran más tiempo y no se ponen amarillas”.

Para la región, hay buenas razones para tener expectativas en este programa: En la zona de San Pedro hay alrededor de 1500 hectáreas de viveros. Cada hectárea genera entre 150 y 200 jornales por año. El numero está muy por encima de la media de otros segmentos del sector agropecuario.

Programa de sanidad controlada

La Ing. Laura Hansen, jefa de la Agencia de Extensión INTA San Pedro, explicó que “este programa se da en el marco de un clúster que involucra a Cámara de viveristas, floricultores y afines del noreste de la provincia de Buenos Aires y a 6 cooperativas del área metropolitana”. En ese clúster se están trabajando 2 proyectos: la producción de rosas libres de virus y la producción de sustratos para plantas en maceta en base a subproductos de industrias de la zona.

Consultada respecto de cómo surge el proyecto de sanidad controlada, Hansen explicó: “Está visto que a los productores les cuesta mucho sostener los lotes de material de propagación libres de virus ya que el vivero es una actividad muy compleja. A veces los viveristas también son horticultores o fruticultores y en el día a día les es muy difícil llevar adelante lotes de plantas madre que requieren cuidados muy específicos”.

La Ingeniera también se refirió a la mecánica de implementación del programa. “En principio, la cámara tiene un lote común con los portainjertos y unas 90 variedades de rosa. Todo libre de virus. De ahí salen materiales, yemas y estacas, que llevan los productores y con eso inician su ciclo productivo. El objetivo es que esa rosa llegue con un sello de calidad. Que vaya al consumidor con una certificación que indique que es una rosa libre de virus. Esto pasa por ejemplo en cítricos, donde ya hay todo un programa de certificación que es obligatorio”, dijo Hansen.

Sello de calidad

En el caso del programa de rosas, no hay obligatoriedad. Solo se suman al proyecto aquellos productores interesados. Los que deciden hacerlo obtienen un sello de calidad por parte de INTA.

“Para que esa planta final tenga un sello de calidad, nosotros tenemos que asegurar la trazabilidad. Que el material libre de virus que sale de ese lote común llegue a la planta terminada.  Y eso es un sistema que requiere de varias partes”, dijo Hansen.

“Por un lado, un técnico que fiscalice que la cantidad producida se corresponda con la cantidad de material entregada. Por otro, en esos lotes individuales el INTA va a sacar muestras y las va a analizar. Y para asegurar que estén libres de virus, incorporamos una herramienta para garantizar la trazabilidad de los materiales. Es una herramienta de Gestión de Inventarios de la empresa GesDatta, que nos permite seguir la trazabilidad de todos esos materiales. Saber qué pasó con el material desde que salió del lote hasta ser una planta terminada”, concluyó Hansen.

Los socios de la Cámara de Viveristas apuestan a poder incrementar las plantas madre para abastecer de yemas al grupo. En el futuro, esperan poder ampliar el abastecimiento a otros productores. Si lo consiguen, estarán mejorando la producción argentina en este rubro.

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