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Cómo funciona el limpiador de frutas y hortalizas que desarrolló INTI

|Argentina|

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) desarrolló un limpiador que arrastra suciedad y bacterias que pueden encontrarse en la superficie de frutas y hortalizas. La empresa nacional Pampa Trade S.A se interesó en la tecnología y ya está realizando gestiones para lanzarla al mercado.

Mariana Sánchez, coordinadora del  Área de desarrollo de nuevos productos de INTI, explicó a Revista InterNos que el organismo trabajaba desde hace algún tiempo en este producto, y que a partir de la solicitud de Pampa Trade S.A, se realizó un convenio de desarrollo de transferencia de tecnología. El mismo permitirá que INTI reciba regalías en la medida que su desarrollo sea redituable en el mercado. “Anteriormente, cuando se hacía un trabajo de este tipo, se vendía la tecnología y el INTI se desvinculaba de la misma. Ahora se planteó un nuevo modelo donde el organismo seguirá cobrando un tiempo por esa tecnología. Tiene que ver con revalorizar nuestro trabajo”, dijo Sánchez.

Este limpiador se aplica por aspersión y sirve tanto para las frutas y hortalizas del sistema de producción tradicional, como para el orgánico o el agroecológico, ya que permite “arrastrar” la suciedad del producto, como también eliminar la carga microbiana de manera significativa. Además, su utilización reduciría restos de agroquímicos en productos que fueron cosechados sin respetar el periodo de carencia. Sánchez señala que la idea es que en todos los casos el rociador funcione como un “reaseguro” sobre los alimentos consumidos.

Estudio Malaquita

El término “arrastre” se utiliza porque la fórmula del producto -biodegradable- no está diseñada para matar las bacterias, sino para desprenderlas de la superficie de las frutas y hortalizas. Luego de su aplicación el alimento en cuestión debe ser enjuagado con abundante agua.

“El producto fue testeado frente a la presencia de algunos patógenos que, según estadísticas, son los más comunes, como Escherichia coli, Salmonella y Lysteria, entre otros. Y se aplicó sobre diversas cargas microbianas. Los resultados mostraron que, con este desarrollo, de cada 1000 bacterias iniciales sólo queda 1 en el producto final.

Semanas atrás, cuando se dio a conocer la existencia de este producto, algunos medios señalaron que entre sus ventajas se encontraba la posibilidad de alargar la vida útil de frutas y hortalizas. Aunque no lo desmiente, Sánchez se muestra prudente cuando se le pregunta por este tema. “El producto fue desarrollado con un objetivo: mejorar la inocuidad de los alimentos frescos. Tenemos evidencia científica sobre cuál es el mecanismo de acción que lo logra. En una segunda instancia nos encontramos con el hallazgo de que el producto mejora porcentualmente la vida útil de las frutas y hortalizas, en algunos casos un 30%, 40% o hasta 50%. Pero todavía no sabemos concretamente el motivo. Si bien tenemos hipótesis, por ahora estamos buscando su explicación científica”, detalla.

Según afirma Sánchez, este producto es efectivo con todas las variedades de frutas y hortalizas, aunque “se necesita más cantidad en productos con mayor superficie”. Y explica: “Por ejemplo, limpiar un brócoli, que tiene flores e intersticios, requerirá más cantidad de producto que una hortaliza de superficie lisa como un tomate”.  El promedio utilizado es de entre 10 y 20 mililitros por aplicación.

El rociador estará a la venta en un mes y tendrá un valor accesible en el mercado (alrededor de 100$ el litro, aunque no está confirmado) y llevará la leyenda desarrollado y formulado en INTI. El equipo que llevó adelante este proyecto estuvo conformado por Julieta González y Ricardo Dománico, este último responsable técnico del mismo.

Emelka. Manzanas y Peras de Río Negro

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