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Política Sectorial

Horticultores chaqueños: "Tenemos que mejorar en volumen, cantidad y calidad"

|Chaco|

Al igual que en muchas provincias argentinas, la actividad frutihortícola en Chaco se consolida como una parte fundamental de la economía local. Es generadora de una gran cantidad de puestos de trabajo y al mismo tiempo, permite el desarrollo de los productores locales. Sin embargo, todavía tiene que aceitar algunos mecanismos para evitar el estancamiento y mejorar los canales comerciales de las frutas y las verduras que allí se producen.

Con motivo de conocer en profundidad este escenario y entender cuáles son las principales problemáticas que atraviesan los productores chaqueños, desde InterNos hablamos con Griselda Banzhaf, integrante de la Subsecretaría de Agricultura y productora de verduras hidropónicas de la provincia.

“La mayoría de los productores de Chaco hoy se dedican a las hortalizas pesadas: Sandía, Melón y Zapallo. Ese es nuestro fuerte. En Castelli, existen aproximadamente 3.000 hectáreas de estos cultivos, en Pampa del Indio otras 500 y también en la zona de General San Martín hay algunos productores de hoja y de pimiento”, explicó a este medio Banzhaf.

Además de las zonas productivas que la productora nombra, la provincia desde hace muchos años tiene en la zona metropolitana un cinturón verde. Este espacio históricamente estuvo ocupado por productores de tabaco que con los años fueron dedicándose a la horticultura con el fin de diversificar su producción y generar mano de obra en la zona.

A pesar de los intentos por sostenerlo, el cordón productivo de chaco “con los años decayó”. Según la ingeniera, el problema es multicausal. Pero uno de los más importantes tiene que ver con las dificultades que enfrentan los productores frutihortícolas para ampliar su superficie de cultivo.

“Los productores tienen a disposición aproximadamente 30 hectáreas cada uno, pero de esas como mucho tienen activas y en producción 8. Les cuesta mucho crecer y en esto tiene gran influencia la falta de mano de obra, es nuestro cuello de botella. En el norte existen muchos problemas porque hay muy pocos trabajadores capacitados para las cosechas, por ejemplo. A eso se le suman los planes sociales y la competencia que genera con las vacantes de trabajo en la actividad”, comentó Griselda Banzhaf.

A pesar de que hace algunos meses el gobierno nacional puso en marcha un programa que compatibiliza el cobro de planes sociales con el trabajo rural, la problemática sigue diciendo presente en el rubro. Lo que aseguran los productores es que muchas veces los programas estatales que se ponen en marcha “están llenos de burocracias” y esto desalienta a que los productores se inscriban o participen. Ante esto, optan por realizar las tareas ellos mismos con la demora que eso implica o directamente elijen no cultivar.

“Hay productores que no están dispuestos a ponerse a hacer todos los trámites e incluso algunos descreen de los beneficios reales. A mí, como productora, me genera a veces un dolor de cabeza presentar un proyecto para aplicar a algún programa. Me imagino que para quienes no cuentan con la misma disponibilidad de tiempo que yo o tienen más personas a cargo, no resulta un procedimiento sencillo”, dijo Banzhaf.

Esto deja entrever que si bien la iniciativa gubernamental de compatibilizar planes y trabajo temporal es un paso importante para el sector productivo argentino, quizás es más fácil de aplicar en aquellas empresas o productores que cuentan con una estructura más grande de trabajo. Lo que manifiesta la productora de Chaco demuestra que las complicaciones se dan entre aquellos que producen alimentos a mediana escala y no tienen los procedimientos administrativos tan aceitados.

En este marco, Griselda Banzhaf consideró que de mejorarse estos aspectos la actividad frutihortícola podría consolidarse definitivamente como un sector “dinamizador de la economía local” porque demanda muchas personas.

Al ser consultada por los canales de comercialización a través de los cuales los productores chaqueños venden los alimentos que producen, la ingeniera explicó que Chaco no cuenta con un mercado mayorista como los de otras provincias. En Resistencia existe una Cooperativa Frutihortícola de Servicios que cuenta con un predio donde cada productor alquila un espacio para vender de forma mayorista.

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“En la Cooperativa se centraliza la producción que después se distribuye de nuevo al interior de la provincia. Pero ahí la comercialización tiene sus desventajas, es un poco injusta e inequitativa porque entra mucha mercadería de afuera con la que no podemos competir. Por ejemplo, entran frutas y verduras de Jujuy en un gran volumen. Además, en términos de calidad es mejor a la local y eso también afecta a los productores”, detalló la productora.

Por otro lado, los productores locales comercializan de forma directa en las ferias francas que organizan los municipios y “son contados con los dedos de la mano” los que hacen envíos de hortalizas a grandes centros de abastecimiento como es el Central de Buenos Aires o a Mendoza.

La representante de la Subsecretaría reconoció como una ventaja la dinámica de la Cooperativa existente, ya que obliga a los productores a contar con mercadería todo el tiempo y eso le da continuidad a la actividad durante todo el año. Pero considera que si contaran con un mercado concentrador, la competitividad y las condiciones de comercialización serían más claras e iguales para los productores.

Al mismo tiempo, cree que todavía quedan puntos por mejorar en la calidad de los productos y el manejo que se hace de los cultivos. Sobre esto último aclaró que la obligatoriedad de las BPAs ayuda a que los productores locales se perfeccionen y profesionalicen, y que el Estado provincial viene trabajando para impulsar el desarrollo de los productores. Los acompaña con la compra de materiales, insumos e incluso invernaderos para mejorar las condiciones de producción.

“Nosotros localmente tenemos que crecer en volumen, cantidad, calidad y mantener una continuidad para poder competir. Tenemos que animarnos también a hacer nuevos cultivos también para aprovechar las condiciones agroclimáticas de la región. Ahora se está empezando a producir  mamón y maracuyá, pero es todo muy reciente. Aunque no sean productos tan consumidos acá nos permite abrir el panorama comercial hacia otros puntos de argentina también y ampliar la oferta local”, reflexionó Banzhaf.

Junto con la experimentación de nuevos cultivos, la profesionalización de los productores y la necesidad de mejorar los canales comerciales en Chaco la productora ve en la hidroponía -sistema productivo en el que ella misma se desarrolla- una buena opción de expansión. Aunque aclaró que la inversión inicial es muy alta y no todos están en condiciones para realizarla.

En relación a esto último dijo: “La calidad de lo que se cultiva con hidroponia es muy superior y la duración de los alimentos es más extensa. Es una buena opción para que las nuevas generaciones de productores agropecuarios se animen a implementar. Pero antes, hay que mejorar mucho en la producción tradicional de la provincia”.

Mercado de Alimentos en Charata

La semana pasada, la intendenta de la localidad de Charata, María Luisa Chomiak, anunció la construcción del Mercado de Alimentos que se instalará entre las calles Deán Funes y Ramón Castillo. El mismo tendrá una superficie de más de 600 metros cuadrados y equipamiento para albergar a 13 puestos de frutas y verduras. También contará con dos puestos de venta de carne.

Foto: www.diariochaco.com

"Esta nueva obra  será una realidad pronto. Un lugar donde los pequeños productores de alimentos como carnes, frutas y verduras, tendrán un lugar con todas las comodidades para quienes venden y también para los clientes. El mercado será para dar impulso a la economía familiar generando ingresos y ofreciendo alimentos frescos", manifestó la jefa comunal el día del anuncio.

El nuevo Mercado de Alimentos requerirá para su puesta en marcha una inversión de 50 millones de pesos y contará con equipamiento de cámaras frigoríficas, estacionamiento, puestos y baños. Si bien no hay fechas exactas, los funcionarios de la localidad calculan que el centro comercial estará listo en cuatro meses.

 

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